El Ayuntamiento de Reus continúa desplegando nuevas fórmulas para incrementar el parque de vivienda pública de la ciudad. El consistorio reformará tres locales municipales situados en la planta baja del Bloque Cobalto, en el barrio Gaudí, para convertirlos en cuatro viviendas que se incorporarán a la bolsa municipal de alquiler asequible.
Se trata de las primeras viviendas que se construirán en planta baja después de la entrada en vigor de la modificación puntual del Plan General de Ordenación Urbana, aprobada definitivamente el pasado 28 de enero de 2026, que permite destinar plantas bajas a vivienda de protección pública siempre que cumplan determinados requisitos urbanísticos y de habitabilidad.
La alcaldesa de Reus, Sandra Guaita, ha remarcado que la vivienda es una de las principales preocupaciones tanto de la ciudadanía como del gobierno municipal y ha defendido que el consistorio está "utilizando todas las estrategias posibles" para ampliar el parque público. En este sentido, ha explicado que, después del cambio normativo, el siguiente paso era aprovechar espacios municipales en desuso para convertirlos en pisos.
Los tres locales, que años atrás habían acogido cursos de Mas Carandell, están actualmente sin uso. Con la reforma se crearán cuatro viviendas: dos pisos de 51,56 metros cuadrados con sala-comedor-cocina, una habitación y un baño; una tercera vivienda de 58,17 metros cuadrados con la misma distribución, y una cuarta de 68,69 metros cuadrados con sala-comedor-cocina, tres habitaciones y un baño.
El proyecto ha sido redactado íntegramente por los servicios técnicos municipales. La concejala de Vivienda, Anabel Martínez, ha destacado que el refuerzo del Servicio de Vivienda durante este mandato ha permitido elaborar internamente este tipo de proyectos, gracias al equipo de arquitectos incorporado al departamento.
El Ayuntamiento ha aprobado inicialmente el proyecto y lo expondrá ahora al público antes de iniciar la licitación de las obras. El presupuesto es de 270.622,22 euros, IVA incluido, y el plazo de ejecución previsto es de cuatro meses desde la formalización del contrato. Martínez ha señalado que, si el calendario se cumple, las obras podrían empezar a finales de año y las viviendas se pondrían a disposición de la ciudadanía en un plazo relativamente corto y como muy tarde durante el primer semestre de 2027.
Por su parte, Guaita han insistido en que esta es una de las diversas líneas de actuación que impulsa el consistorio para dar respuesta a la demanda de vivienda. Entre las medidas destacan la promoción de nueva construcción, la compra de viviendas mediante el derecho de tanteo y retracto, la colaboración con entidades sociales, la participación en el Plan 50.000 de la Generalitat o los cambios en la normativa urbanística. Además, ha defendido que transformar locales en viviendas es una fórmula rápida para incrementar la oferta de pisos asequibles, especialmente si se compara con los plazos que requiere la construcción de obra nueva. Aun así, ha subrayado que el gobierno mantiene todas las vías abiertas porque "todas las estrategias deben avanzar en paralelo".
En cuanto a la posibilidad de que esta fórmula se extienda a locales de titularidad privada, el gobierno municipal ha confirmado que será posible siempre que cumplan los requisitos establecidos por la normativa, como disponer de ventilación adecuada, fachada al espacio público y las condiciones de habitabilidad exigidas.
El Ayuntamiento también estudia otros locales municipales actualmente cerrados que puedan reunir estas características, aunque todavía no hay una estimación del número de viviendas que se podrían generar con este nuevo modelo.