Reus aprueba el proyecto para reformar el espacio de la bajo cubierta del Teatro Fortuny

La cubierta se encuentra dañada por las filtraciones de agua durante años

14 de abril de 2026 a las 19:04h

El Ayuntamiento de Reus ha aprobado inicialmente el proyecto básico y ejecutivo de las obras para reformar el espacio bajo cubierta del Teatro Fortuny, con el objetivo de corregir las patologías derivadas de las filtraciones de agua y garantizar unas condiciones adecuadas de mantenimiento.

El proyecto, que ejecutará el Consorcio del Teatro Fortuny, prevé un presupuesto base de licitación de 186.625,94 euros (IVA excluido) y una superficie de intervención de 604 m². La previsión es que las obras se lleven a cabo aprovechando el cierre de la actividad teatral durante los meses de verano.

Según el consistorio, la intervención es especialmente necesaria para poder continuar las tareas de mantenimiento en un espacio bajo cubierta que hace años que se ve afectado por filtraciones de agua y que presenta un sistema constructivo original que ha llegado al final de su vida útil.

Inversiones después de años sin actuaciones estructurales

El cierre temporal del teatro el pasado 10 de febrero puso en evidencia deficiencias en el sistema contra incendios y en la instalación eléctrica. El equipamiento permaneció cerrado durante quince días.

El gobierno municipal admite que hace años que no se han hecho inversiones estructurales en el Fortuny y que en octubre de 2023 el Consorcio impulsó un plan de actuación para determinar las intervenciones urgentes. Entre estas, la cubierta es una de las más afectadas, con un deterioro agravado por las lluvias y el viento de los últimos meses.

En este contexto, la alcaldesa afirmó que cuando los socialistas entraron al gobierno “no sabían cómo estaba el teatro” y que, al buscar la documentación, esta “no se encontró”.

Debate sobre la titularidad y el uso de fondos públicos

El Teatro Fortuny es propiedad de El Círcol, hecho que obliga a justificar jurídicamente la inversión de dinero público en un equipamiento de titularidad privada.

La secretaría-intervención del Ayuntamiento debe validar esta operación, que el consistorio considera una “limitación”. En palabras de la presidenta del Consorcio, “Nosotros no podemos hacer inversiones en una propiedad que no es nuestra”, una situación que calificó de condicionante en la gestión del equipamiento.

La responsable también vinculó esta situación al contrato de alquiler vigente entre las instituciones y subrayó la necesidad de encontrar un encaje “jurídico” que permita llevar a cabo las inversiones necesarias para garantizar la conservación del teatro.