Buenas noticias para los sufridos usuarios de las líneas regionales y de Cercanías de Cataluña. Renfe reanuda hoy el servicio entre Reus y Móra la Nova (Ribera d'Ebre) de la línea R15, después de tres meses de obras y un desgraciado accidente del bus alternativo que comportó la muerte de una persona en Marçà (Priorat).
El tramo que completa la línea entre Móra la Nova y Riba-roja d'Ebre (Ribera d'Ebre) continuará cortado por obras y se continuará ofreciendo transporte alternativo por carretera hasta Móra la Nova. Y el recorrido de la línea todavía se hace hasta Sant Vicenç de Calders, por las obras de los túneles del Garraf, teniendo que coger un autocar hasta El Prat de Llobregat, para volver a enlazar con el tren hasta Barcelona.
La R15 UNA DE LAS VENTAFOCS DE RENFE
La R-15, Barcelona-Riba-roja d'Ebre forma parte de la antigua línea Barcelona-Madrid, construida a finales del s.XIX y por donde circulaban hasta los años 60 los expresos de Barcelona a Madrid. Los trenes de vapor se paraban en Móra la Nova para cambiar las locomotoras, que se relevaban cada 150 km, por lo que era una estación dotada de unas grandes instalaciones.
La progresiva implantación de la tracción diésel y la electrificación de la línea en los años 70, paradójicamente, fue el inicio de su decadencia y las instalaciones de Móra cayeron en el abandono. Las circulaciones principales a Madrid se hicieron por otros trazados más competitivos hasta la llegada del AVE. A pesar de ello continuaron circulando los regionales hacia el Baix Camp, Priorat y Ribera d'Ebre y algunos servicios hacia Zaragoza.
En cambio la línea mantiene entre 10 y 20 circulaciones diarias de mercancías, funcionando como eje alternativo al corredor litoral.
Otra carencia de esta línea es que siempre se han destinado unidades viejas descartadas de otras líneas. Ahora circulan trenes de las series 447 y 470 de Renfe, con antigüedades de entre 25 y 30 años, muchos de ellos provenientes de trenes remodelados de la serie 440, de los años 70.
En cuanto al servicio de pasajeros mantiene, desde hace décadas, 6 circulaciones por sentido entre Riba-roja (o Móra) hasta Barcelona. Pero la falta de mantenimiento, la saturación y la destinación de trenes viejos le han hecho perder competitividad en tiempo de viaje. Si cuando todo vuelva a funcionar para hacer el tramo Falset-Barcelona se tardan dos horas y media, hace treinta o cuarenta años el mismo recorrido se podía hacer en menos de dos horas. Esto le resta competitividad con el coche (1:30-1:45 h) e incluso con los coches de línea.
VALLS SE DETIENE
Por otro lado la R13 sufre un corte total de la circulación entre la Plana-Picamoixons y Sant Vicenç de Calders, y se prevé que las obras de revestimiento en diferentes túneles ferroviarios no se acaben hasta el mes de julio. Mientras tanto se ofrecerá un servicio alternativo por carretera que incrementará el tiempo y las incomodidades del viaje.
¿ HACIA LA NORMALIDAD?
La normalidad todavía está lejos de alcanzarse en las Cercanías catalanas desde el trágico accidente de Gelida. A pesar de ello algunos tramos en obras se van reabriendo y la red ferroviaria va retornando a la situación de hace tres meses y medio, que tampoco era la óptima, aunque la consejera de Territorio, Vivienda y Transición Ecológica, Sílvia Paneque, ha advertido que todavía se mantendrán algunas actuaciones puntuales y los planes alternativos de transporte para avanzar en las mejoras pendientes.
Mañana martes está prevista la reapertura del tramo de la R3, entre Ripoll y Ribes de Freser, en el Ripollès. Por su parte, la R4 recuperará también el martes el recorrido completo entre Sant Vicenç de Calders y Manresa, (Bages).
