Red Eléctrica ha puesto en funcionamiento recientemente la subestación Francolí, situada en el municipio de Vilallonga del Camp, dentro de la comarca del Tarragonès. Esta instalación está concebida para garantizar el suministro eléctrico a las empresas del ámbito petroquímico y, según ha manifestado la compañía mediante un comunicado oficial, contribuirá a “facilitar el desarrollo industrial y favorecer la descarbonización del sector”.
La nueva subestación incorpora tres puntos específicos de conexión destinados a empresas ubicadas en el polígono industrial norte de Tarragona que presentan consumos elevados de energía. El proyecto ha contado con una inversión total cercana a los 6 millones de euros. Además, está previsto que esta infraestructura sirva como nodo para conectar la futura línea de alta tensión muy alta (MAT), que Red Eléctrica tramita entre Aragón y La Secuita (Tarragonès).
Más de 14.000 alegaciones contra la línea MAT Aragón-Secuita
El anuncio sobre la conexión con la línea MAT ha suscitado una fuerte oposición social e institucional. Hasta ahora se han registrado un total de 14.421 alegaciones dirigidas contra este proyecto de infraestructura energética, según datos facilitados por los agentes implicados en el proceso participativo.
Esta cifra engloba recursos presentados por entidades sociales, plataformas ciudadanas, ayuntamientos afectados y particulares vinculados a los territorios impactados. La Plataforma No a la MAT Cataluña – Aragón destaca que este número podría ser aún superior si se consideraran todas las reclamaciones individuales.
Entre los organismos que han expresado formalmente su desacuerdo figuran los consejos comarcales del Priorat, Baix Camp y Terra Alta, así como cerca de una veintena de ayuntamientos locales. También se suman entidades sectoriales relevantes como las denominaciones de origen calificadas (DOQ Priorat, DO Montsant y Terra Alta), así como agrupaciones profesionales como Unió de Pagesos, GEPEC o Prioritat.
Red Eléctrica plantea sustituir el actual trazado entre Aragón y La Secuita por una línea completamente renovada que triplicaría su capacidad energética. Esta infraestructura tendrá una longitud aproximada de 180 kilómetros, con torres elevadas hasta los 55 metros de altura, notablemente superiores a los actuales pilares situados entre los 20 y los 25 metros.
Esta actuación afectará directamente a un total de 28 municipios distribuidos entre las comarcas de Terra Alta, Ribera de Ebro, Priorat, Baix Camp, Alt Camp y Tarragonés.