Red Eléctrica defiende que la construcción de la línea de muy alta tensión (MAT) que conectará Escatrón (Aragón) con la Secuita (Tarragonès), en Tarragona, se desarrollará con el "consenso" del territorio implicado, poniendo en marcha un "proceso de diálogo". Así lo ha manifestado Trinidad Sala, delegada regional de Red Eléctrica en Cataluña, en una entrevista concedida a la ACN.
Sala ha resaltado que esta infraestructura es considerada de"interés general", dada su relevancia para cubrir una "necesidad territorial", especialmente para impulsar la "descarbonización" de la industria química situada en Tarragona.
Respuesta ante las alegaciones ciudadanas
Ante las más de 14.400 alegaciones presentadas por entidades y ayuntamientos contrarios al proyecto, Sala ha asegurado que estas serán "estudiadas" minuciosamente. Además, ha reconocido que cualquier infraestructura eléctrica puede generar un cierto "ruido inicial", pero ha subrayado que lo importante es comunicar con transparencia los objetivos fundamentales del proyecto.
Asimismo, se ha mostrado dispuesta a explorar opciones para "mejorar" el planteamiento inicial y "favorecer" los territorios afectados por el emplazamiento.
Línea renovada con mayor capacidad
Red Eléctrica está actualmente tramitando los permisos necesarios para desmantelar la antigua línea y edificar una nueva dotada de una potencia triple y torres más elevadas. Esta actuación busca ampliar la capacidad de transporte energético para dar respuesta a las demandas crecientes del territorio.
Sala ha recordado que este proyecto forma parte de los planes establecidos por el gobierno español y constituye un "eje transversal y estratégico" para Tarragona. Como ejemplo concreto, ha puesto de relieve la necesidad de electrificar y descarbonizar el sector químico local: "se tiene que descarbonizar y electrificarla", ha afirmado textualmente.
Acuerdos locales y oposición ciudadana
A pesar de la oposición expresada por los municipios afectados, Sala confía en que todos hayan comprendido el objetivo final del proyecto. Actualmente, se encuentran inmersos en un período dedicado al diálogo abierto con el territorio para escuchar sus necesidades específicas.
El pasado lunes, la Plataforma No a la MAT Cataluña - Aragón informó haber recogido hasta 14.421 alegaciones. Entre los reclamantes destacan consejos comarcales como los del Priorat, Baix Camp o Terra Alta; así como cerca de una veintena de ayuntamientos. También se han posicionado en contra diversas denominaciones de origen como DOQ Priorat o DO Montsant y Terra Alta, junto con organizaciones agrarias como Unió de Pagesos o entidades ecologistas como GEPEC.
Análisis técnico y social de los recursos
Sala ha reiterado: "Cualquier infraestructura eléctrica, de inicio, puede generar cierto ruido", pero insiste en la importancia de explicar claramente los motivos principales detrás del proyecto para que sean comprendidos por el conjunto social. En cuanto a los recursos presentados, señala que serán analizados detalladamente para determinar cuáles son viables desde los puntos de vista técnico, económico y social.
Ley climática y impacto territorial
Esta nueva línea tendrá una extensión aproximada de 180 kilómetros, atravesando hasta 28 municipios distribuidos entre las comarcas de Terra Alta, Ribera d'Ebre, Priorat, Baix Camp y Tarragonès. A pesar de ello, Sala sostiene que no existe incompatibilidad con la actual ley estatal contra el cambio climático —que promueve ubicación próxima entre producción energética y consumo— ya que es necesario contar con una red robusta capaz de ofrecer respuesta adecuada a los requerimientos energéticos.
En sus palabras: "Necesitan una red de transporte detrás, robusta que dé salida y que dé respuesta a las necesidades".
