El Puerto de Tarragona ha cerrado los primeros dos meses del año 2026 con unas cifras que invitan al optimismo y que reafirman su papel como nodo logístico de referencia en el Mediterráneo.
Según los últimos datos estadísticos, el tráfico acumulado de mercancías ha alcanzado los 5,11 millones de toneladas, lo que supone un incremento del 2,5% respecto al mismo período del año anterior. Este resultado positivo es fruto de la robustez de sectores clave como la siderometalurgia, los productos químicos y el agroalimentario, que han compensado la volatilidad de otros segmentos en un contexto internacional complejo.
LOS SÓLIDOS EN LLOURE, MOTOR DEL CRECIMIENTO
DIVERSIFICACIÓN Y FORTALEZA EN LOS LÍQUIDOS
En cuanto a los líquidos a granel, el Puerto de Tarragona mantiene su buena marcha con más de 3 millones de toneladas movidas en estos dos primeros meses del año. A pesar del estancamiento del crudo de petróleo, los productos químicos que forman parte de este grupo han crecido un 12,7%, hasta alcanzar las 679.297 toneladas.
Si nos fijamos solo en el mes de febrero, el incremento de este grupo ha sido del 34,7%, un dato que pone de manifiesto la vitalidad del complejo petroquímico de Tarragona y su relación con la actividad portuaria.
Por otro lado, mercancías como el gasóleo (+44,9%) y los otros productos petrolíferos (+55%) muestran una evolución muy positiva, que demuestra la capacidad de las terminales tarraconenses para adaptarse a las nuevas demandas del mercado energético.
Haciendo frente a una compleja coyuntura internacional La sólida red de conexiones internacionales del Puerto de Tarragona ha permitido mitigar riesgos y adaptarse a la evolución del complejo contexto internacional. Estados Unidos se mantienen como principal socio comercial por vía marítima, con el 19,7% del peso total del tráfico, seguidos por Nigeria (11%) y el mercado nacional (10,6%).