La dirección de Bic Graphic ha anunciado a los representantes de los trabajadores de la fábrica de Tarragona la presentación de un expediente de regulación de empleo (ERE) para extinguir 136 contratos, un 36% de la plantilla. Los despidos afectarían a 69 trabajadores dedicados a la producción y 67 más del ámbito administrativo. Los sindicatos han rechazado frontalmente los planes de Bic Graphic y reclaman que se estudien medidas alternativas para evitar los despidos. En este sentido, recuerdan que hace solo catorce meses la dirección anunció un plan estratégico, un período de reflexión para reorientar la línea de productos promocionales sobre la cual pesa ahora la amenaza del ERE. El grupo, precisamente, anunció unos 400 millones de euros de beneficios el año pasado. Aparte de los despidos en Tarragona, Norwood, la proveedora de productos promocionales de origen asiático del grupo, ha anunciado el cierre de su centro logístico en La Granada (Alt Penedès), que puede dejar a 32 trabajadores más en la calle.
El anuncio de la cifra de los despidos ha caído como una losa sobre los representantes de los trabajadores que este viernes por la mañana se reunían por primera vez con la dirección de la empresa, coincidiendo con la apertura del período de consultas de 30 días del ERE. "Es un golpe muy fuerte. Después de la incertidumbre de un año y dos meses que nos vengan con esta propuesta es difícil de digerir", ha explicado el portavoz del comité de empresa de UGT -sindicato mayoritario- del centro tarraconense, Manel Molina. Curiosamente, justo después de anunciar este plan estratégico en febrero del año pasado, la empresa premiaba a sus trabajadores con una prima por los beneficios obtenidos por el grupo Bic, según recuerda. Ahora, la dirección está decidida a abocar a más de uno de cada tres trabajadores al paro. Impulsada por Bic en los años 60 e implantada en Tarragona hace dos décadas para dar salida a la demanda de productos promocionales fabricados por la empresa, como bolígrafos o encendedores, personalizados con los propios logotipos, esta área productiva de la multinacional francesa no pasa por un buen momento, según admiten los sindicatos. Aparte de razones económicas, la dirección aduce motivos organizativos y productivos para el ERE. La dirección pretende cerrar la línea de productos importados sin marca de Asia por Norwood –la proveedora que forma parte del mismo grupo- que son manufacturados y personalizados en Tarragona. La línea de producción propia de elementos promocionales de Bic Graphic se mantendría. Aunque reconocen que, efectivamente, el área de productos promocionales ha registrado pérdidas en los últimos ejercicios, los sindicatos consideran que resulta totalmente inadecuado abordar su futuro y poner los despidos sobre la mesa sin conocer los estudios de viabilidad y la documentación. "No vemos la posibilidad de hablar de ello si no garantizamos la viabilidad de la empresa", apunta Molina. "¿Quién nos garantiza que no habrá más?", añade. En esta línea, subraya la necesidad de abordar un abanico de medidas alternativas para evitar los despidos, como la reducción salarial o el replanteamiento de la producción "con muchas posibilidades". "Las perspectivas no son atractivas", reconoce el mismo representante de los trabajadores. La próxima reunión con la dirección está prevista para el próximo 27 de abril. Los sindicatos ya han anunciado que presentarán batalla para detener el ERE. Por su parte, CCOO ha denunciado también que ni los trabajadores ni sus representantes han podido participar ni hacer seguimiento del mencionado plan estratégico, habiendo incluso de recurrir a Inspección de Trabajo, el Tribunal Laboral de Cataluña y otras instancias para reclamar el derecho a la información. En paralelo al anuncio sobre la planta de Tarragona, la proveedora Norwood, del mismo grupo Bic, ha anunciado el cierre de su centro logístico situado en la población de La Granada (Alt Penedès). Una medida que, de cumplirse finalmente, puede acabar dejando a 32 trabajadores en el paro, elevando a 168 en total los posibles afectados en Cataluña por la reestructuración anunciada.
