Los naranjos de la Escuela Antoni Roig, avenida de Pompeu Fabra y la plaza del Castell han sido espigados esta mañana por un grupo de voluntarios de la Fundación Espigoladors. Se trata de una prueba piloto para el aprovechamiento de los frutos de los árboles que se encuentran en espacios públicos de Torredembarra.
Lo han puesto en marcha el Ayuntamiento y Espigoladors para establecer un acuerdo para la recogida de frutos de árboles del municipio como los naranjos, los olivos y los algarrobos.
Con estas acciones, los frutos que no se recogerían se convierten en un recurso alimentario, como mermeladas en el caso de las naranjas amargas que se han espigado hoy, con una finalidad social, evitando que terminen como residuos y luchando contra el desperdicio alimentario.
En este tipo de proyectos, el voluntariado que lleva a cabo la acción de espigar forma parte del tejido asociativo del municipio y es el Ayuntamiento quien se hace cargo del proceso de transformación (naranjas amargas en mermelada, aceitunas en aceite, algarrobas en harina...) y establece su distribución final con objetivo social. Torredembarra cuenta con 29 naranjos, 259 olivos y 152 algarrobos en espacios públicos.
Esta primera acción en la Escuela Antoni Roig ha contado con la visita de la concejala de Sostenibilidad, Angie Muñoz; la de Acción Social, Marga Rovira, y el de Participación Ciudadana, Joel Ramírez, para conocer de primera mano el proyecto.