Aprovechando la gran afluencia de gente en la calle por la festividad de Sant Jordi, los trabajadores de Repsol han trasladado este 23 de abril sus reivindicaciones al corazón de Tarragona.
El objetivo principal de esta nueva movilización ha sido dar visibilidad ciudadana a su preocupación por la reorganización interna propuesta por la compañía, una medida que prevé la eliminación de 26 puestos de trabajo estructurales en el complejo petroquímico.
Cabe subrayar que esta reestructuración se basa estrictamente en la supresión de puestos de trabajo y no prevé despidos. Sin embargo, la inquietud entre la plantilla está presente por el impacto organizativo que puede suponer. El pasado 30 de marzo, los representantes de los trabajadores presentaron formalmente una serie de alegaciones a la propuesta de la empresa. Casi un mes después, el comité asegura que todavía no han recibido ninguna respuesta por parte de la dirección, un silencio que ha motivado la continuidad de las movilizaciones y la salida, hoy, a las calles del centro de la ciudad.
Pedro Tomàs, presidente del comité de empresa de Repsol Materials, ha remarcado la necesidad urgente de abrir canales de comunicación efectivos con la empresa para resolver la situación. Tomàs ha reiterado que la voluntad de los trabajadores es constructiva: "Queremos sentarnos, dialogar e intentar llegar a otro tipo de solución conjunta que no pase por esta medida".
La reorganización planteada afecta a áreas consideradas esenciales para el funcionamiento diario de las instalaciones. En concreto, el plan prevé una reducción de once posiciones en el área de laboratorios y de doce en la de gestión energética. Desde la perspectiva de la plantilla, esta reestructuración genera interrogantes, ya que perciben que la carga de trabajo en el complejo se mantiene en niveles elevados.
