Unas 300 personas se han movilizado este domingo en Montbrió del Camp para mostrar el rechazo al proyecto de central eólica previsto entre este municipio y Riudecanyes. La protesta, convocada por la plataforma Aturem els Molins, ha consistido en ocho caminatas reivindicativas que han confluido en la plaza de la Vila en un ambiente festivo y familiar.
Las marchas han salido desde diferentes municipios del entorno, como Mont-roig del Camp, Vilanova d'Escornalbou, Vinyols i els Arcs, Riudoms y Cambrils, entre otros, y han recorrido el espacio donde se prevé instalar seis aerogeneradores. Los participantes denuncian que el proyecto tendría un impacto “inasumible” e “insoportable” sobre el mosaico agrario y el paisaje de la zona.
Durante la concentración final se han hecho diversas intervenciones en defensa del modelo agrario del territorio. El portavoz de Aturem els Molins, Pau Arasa, ha reclamado una transición energética alternativa: “Queremos una transición energética que sea justa, al servicio de las personas y que no sacrifique la soberanía alimentaria por una soberanía energética hipotética”. En la misma línea, ha criticado el proyecto asegurando que “que nadie se engañe, esto no va de descarbonización, esto va de intereses de los grandes capitales contra las personas y el territorio y así no se debe hacer”.
La movilización ha contado con el apoyo de entidades como GEPEC-EdC, Revolta Pagesa y el sindicato Unió de Pagesos, así como representantes municipales de diversas localidades afectadas. La alcaldesa de Montbrió, Carmina Blay, ha advertido que la iniciativa “tritura el territorio”, motivo por el cual el consistorio se opone frontalmente.
El proyecto ya ha recibido un primer informe desfavorable por parte de la Comisión Territorial de Urbanismo a principios de febrero, que alerta del impacto sobre el mosaico agrario. “Esperamos que los otros informes que quedan pendientes sigan siendo negativos y que cuanto antes nos dejen tranquilos y se derogue este proyecto, mejor”, ha añadido Arasa.
Además, la plataforma también cuestiona el Plan Territorial Sectorial para la Implantación de las Energías Renovables en Cataluña, impulsado por la Generalitat, que considera que “no representa ningún cambio real de sistema”. Los opositores al parque eólico aseguran que han presentado más de 2.500 alegaciones y advierten que continuarán “fiscalizando” el desarrollo del proyecto mientras quedan pendientes de los informes definitivos.
