Entre el 15 de abril y el 17 de mayo, el Museu de Reus – La Llibertat presenta una muestra singular: el primer busto relicario dedicado a San Pedro. Esta iniciativa se integra dentro de las actividades conmemorativas por el 400 aniversario de la llegada de esta importante reliquia a la Prioral de Reus, con el objetivo de acercar a los habitantes una pieza histórica clave en la trayectoria cultural local. Cabe destacar que esta obra suele permanecer fuera de exposición pública.
El origen y trayectoria del busto
El origen del busto se remonta al otoño del año 1625, cuando frailes carmelitas establecidos en Reus transportaron un fragmento reducido de San Pedro desde Roma. Inicialmente, esta reliquia fue custodiada en el convento de San Juan, pero el 29 de junio de 1626 se trasladó definitivamente hasta el altar mayor de la Prioral, donde todavía hoy se conserva dentro de un armario cerrado con tres llaves.
Para que los fieles pudieran venerar este fragmento sagrado, se encargó un primer relicario elaborado en madera policromada y dorada que representa un busto del santo apóstol. Este es precisamente el objeto expuesto actualmente en el Museo.
Posteriormente, el año 1696, se produjo un nuevo encargo de un segundo relicario muy similar pero confeccionado en plata por el platero Francesc Via. Este último es quien sostiene actualmente la reliquia durante la tradicional Procesión Solemne que recorre calles y plazas cada 29 de junio.
La exhibición ha sido posible gracias a la colaboración entre diversas entidades: el Museu de Reus y Reus Cultura han trabajado conjuntamente con la Comissió dels 400 anys llegada de la reliquia, así como con la Unitat Pastoral y el Arquebisbat de Tarragona. Este esfuerzo coordinado ha permitido poner a disposición pública una pieza excepcional vinculada al patrimonio religioso y cultural reusense.
