La policía catalana ha abierto una investigación para esclarecer un presunto delito de agresión sexual a un menor en la localidad de Torredembarra. Los hechos tuvieron lugar durante la noche del sábado al domingo en la carretera que comunica esta población del Baix Gaià con La Riera de Gaià, donde el hombre de 45 años y el chico de 14 años fueron parados.
Tal como ha avanzado el Diari de Tarragona y ha informado El Caso, el contacto entre los implicados se inició a partir de las 23 horas, cuando presuntamente el adulto engañó a la víctima. Para conseguir que el menor subiera al vehículo, el hombre le aseguró que le daría dinero y regalos, por lo que este accedió. Sin embargo, minutos más tarde llegó una alerta a los Mossos d'Esquadra que puso en marcha la búsqueda del vehículo en cuestión gracias a la descripción de los testigos. Además, los mismos vecinos también se organizaron para intentar localizar el coche en cuestión.
El hombre de 45 años acabó detenido por un presunto delito de agresión sexual a un menor y de incitación a la prostitución de menores
Durante la madrugada, los agentes lograron localizar el vehículo a pocos kilómetros de la Riera de Gaià. Al comprobar su identidad, la policía detuvo al individuo como presunto autor de una agresión sexual a un menor sin utilizar la violencia. Además, este también se enfrenta a un delito de incitación a la prostitución de menores, ya que el joven que le acompañaba lo había hecho bajo la promesa de que conseguiría dinero y regalos.
Según El Caso, el hombre detenido contaba con antecedentes similares y justo después de la detención fue trasladado a las dependencias policiales de Tarragona. De esta forma, el arrestado podría comparecer ante el juzgado del Vendrell en las próximas horas, donde el magistrado decidirá si decreta prisión provisional o lo deja en libertad. Aun así, la investigación continúa abierta para aclarar qué pasó en las horas en que ambos estuvieron en el interior del vehículo y si el individuo se aprovechó sexualmente del joven, un episodio que ha generado una gran indignación en el Camp de Tarragona.
