Port Tarragona da un paso adelante para convertirse en un actor clave en el desarrollo de la eólica marina flotante en el Mediterráneo. La Autoridad Portuaria ha anunciado una inversión de 80 millones de euros para ampliar el Muelle de Baleares, una infraestructura que se destinará íntegramente a operativas vinculadas con este sector emergente.
La iniciativa se ha presentado conjuntamente con el operador logístico Euroports en el marco de la feria WindEurope, celebrada en Madrid, donde ambas partes han expuesto sus estrategias para impulsar esta industria clave para la transición energética europea.
Un puerto preparado para liderar el sector
Desde Port Tarragona destacan que el recinto cuenta con ventajas competitivas para liderar este ámbito: proximidad a los futuros parques eólicos, capacidad logística, experiencia en operativas complejas y condiciones climáticas favorables.
Además, el puerto aspira a actuar en todas las fases del proceso: desde la construcción y montaje de los aerogeneradores hasta su logística y mantenimiento.
Una alianza estratégica en el Mediterráneo
La colaboración con Euroports refuerza este posicionamiento. La empresa, que ya opera una terminal especializada en Port-la-Nouvelle (Francia), apuesta por un modelo coordinado de puertos que permita especialización y flexibilidad para adaptarse a las necesidades de los proyectos.
Este enfoque también abre la puerta a una cooperación transnacional, considerada clave para acelerar el despliegue de la eólica marina flotante en el Mediterráneo occidental.
Más espacio y capacidad operativa
La ampliación del Muelle de Baleares será decisiva. A las 4 hectáreas actuales se sumarán 22 más, con una línea de atraque de 617 metros y un calado de 23 metros, dimensiones pensadas para acoger grandes estructuras y operativas de alta complejidad.
Las obras podrían comenzar el 2027 y el muelle estaría plenamente operativo el 2029, coincidiendo con el arranque de los grandes proyectos eólicos marinos previstos en la zona.
Un proyecto estratégico para el futuro
Este proyecto forma parte del plan inversor de Port Tarragona, que prevé movilizar 304 millones de euros hasta 2029. Además, la Autoridad Portuaria ha solicitado financiación de las ayudas PORT-EOLMAR, destinadas a adaptar infraestructuras portuarias para las energías renovables marinas.
Con este movimiento, Tarragona se posiciona para captar inversión, generar empleo y convertirse en un polo industrial clave en el nuevo mapa energético europeo.
