Las placas fotovoltaicas en las depuradoras de la Cuenca de Barberá ya suponen un gran ahorro energético

El Consejo Comarcal consigue un ahorro medio del 40% en electricidad gracias a la instalación de energías renovables en los sistemas de saneamiento

14 de julio de 2026 a las 09:11h

El Consejo Comarcal de la Conca de Barberà, responsable de la gestión de los sistemas de saneamiento en la comarca, lleva a cabo anualmente diversas inversiones con el fin de actualizar tecnológicamente estas infraestructuras y garantizar su sostenibilidad. Una actuación destacada realizada a finales de 2024 consistió en la instalación de placas fotovoltaicas de autoconsumo en las depuradoras ubicadas en Montblanc, l’Espluga de Francolí, Santa Coloma de Queralt y Solivella.

Paralelamente, se implementó una fotolinera (una estación de recarga para vehículos eléctricos que utiliza energía solar) en el complejo depurador de Montblanc destinada a cargar los vehículos eléctricos utilizados por el servicio.

Resultados cuantitativos del proyecto durante 2025 y primer semestre de 2026

El objetivo principal de esta iniciativa era reducir el consumo eléctrico procedente de la red convencional mediante el aprovechamiento de energía solar renovable. Durante el año 2025, estas instalaciones permitieron alcanzar un ahorro energético medio del 36%, lo que disminuyó notablemente tanto la dependencia externa como los costes vinculados al suministro de electricidad.

Esta tendencia ha experimentado una mejora aún más significativa en los primeros seis meses de 2026. Entre enero y junio, el ahorro medio se ha incrementado hasta el 40%, demostrando así la eficiencia creciente de los sistemas implementados y los beneficios asociados a la apuesta por fuentes renovables.

Impacto ambiental y compromiso con la sostenibilidad

Estos resultados no solo repercuten positivamente sobre el gasto energético sino que también contribuyen a reducir las emisiones contaminantes. Hasta la fecha, gracias al uso de energía solar fotovoltaica, se ha evitado generar 175,04 toneladas de CO2, lo que equivaldría simbólicamente a la plantación aproximada de 241 árboles. Asimismo, se ha dejado de utilizar unas 147,40 toneladas de carbón, reforzando el compromiso institucional con las políticas medioambientales orientadas hacia una transición energética justa y efectiva.

Estrategias futuras para un modelo sostenible y eficiente

La adopción progresiva de esta tecnología forma parte de una estrategia global que pretende modernizar las infraestructuras sanitarias haciéndolas más resilientes y respetuosas con el medio ambiente. El análisis de los indicadores actuales confirma que estas medidas aportan beneficios tangibles tanto desde el punto de vista económico como ambiental, consolidando así un modelo gestor basado en la optimización de los recursos públicos disponibles.

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Laura Castaño Martín
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