La patronal PIMEC ha manifestado su alarma ante el posible colapso ferroviario que podría sufrir el tramo entre Tarragona y Sant Vicenç de Calders, consecuencia directa del incremento previsto en el número de trenes de mercancías con la puesta en servicio del tercer hilo del Corredor Mediterráneo. Esta advertencia ha sido celebrada por la plataforma Mercancías por el Interior, que comparte la misma inquietud sobre la saturación de esta infraestructura clave.
Ante esta situación, PIMEC presentó esta problemática durante un encuentro con diversos grupos parlamentarios del Parlamento de Cataluña y representantes del territorio, entre los cuales se encontraba la plataforma Mercancías por el Interior, encabezada por su portavoz, Eugeni Sedano, así como el ingeniero Ramon Juanola. Ambos coincidieron en remarcar que el aumento de los servicios ferroviarios no solo afectará a los trenes de mercancías sino también el crecimiento anunciado de los servicios de pasajeros en unas vías que ya funcionan próximas al límite máximo de capacidad.
La necesidad de un acuerdo estratégico para el sistema ferroviario
En este contexto, PIMEC insiste en que es necesario establecer un acuerdo amplio que incluya administraciones públicas, empresas y sociedad civil para planificar a largo plazo el desarrollo ferroviario en el Camp de Tarragona.
Según la entidad empresarial, "la solución estructural implica avanzar hacia un modelo con vías segregadas", es decir, infraestructuras diferenciadas específicamente destinadas a los trenes de mercancías y a los servicios de pasajeros. Esta separación resulta fundamental para asegurar tanto la competitividad logística como la fiabilidad de los servicios destinados a las personas usuarias.
Esta propuesta coincide plenamente con una reivindicación histórica defendida desde hace años por Mercancías por el Interior, que alerta especialmente sobre los riesgos asociados a concentrar gran parte del tráfico ferroviario de mercancías —incluyendo materiales potencialmente peligrosos— en líneas situadas en zonas urbanas densamente pobladas donde también se registra una elevada demanda de los servicios públicos.
Mientras valoran positivamente el apoyo explícito recibido desde el tejido empresarial local representado por PIMEC, tanto esta organización como Mercancías por el Interior coinciden en subrayar que el desarrollo eficaz del Corredor Mediterráneo es indispensable para el crecimiento económico regional, pero debe ir acompañado de una gestión adecuada para que no provoque saturación ni comprometa la movilidad diaria de miles de usuarios.
Ante esta realidad, hacen un llamamiento conjunto para que las autoridades competentes impulsen un gran pacto ferroviario territorial basado en consensos sólidos que defina las inversiones necesarias y planifique infraestructuras preparadas para garantizar un sistema eficiente, equilibrado y sostenible a largo plazo.