La pilona retráctil instalada en la calle Doctor Robert de Reus entra en una fase de normalización después de los primeros días de funcionamiento. El nuevo sistema de control de acceso, activado el pasado 24 de agosto, ha requerido un período de adaptación por parte de los conductores, pero el Ayuntamiento asegura que la situación se ha ido estabilizando progresivamente.
El consistorio considera especialmente relevante esta evolución coincidiendo con el inicio del curso escolar, un período en el que aumenta el movimiento de vehículos y peatones por las calles del centro de la ciudad. Después de los primeros días, marcados por algunas retenciones y conductores que intentaban acceder a la zona restringida, la circulación se está desarrollando con más normalidad.
La pilona tiene como objetivo reducir el tráfico de paso por la calle Doctor Robert, una vía por la que circulaban diariamente más de 10.000 vehículos, con puntas superiores a los 800 vehículos por hora. La medida busca priorizar a los peatones, mejorar la seguridad vial y reducir las molestias acústicas y ambientales en una calle con una anchura limitada.
Más de 1.200 usuarios autorizados
Actualmente, más de 1.200 usuarios ya están acreditados para poder cruzar la zona restringida, principalmente residentes y personas con acceso a domicilios o aparcamientos privados. El Ayuntamiento trabaja, a la vez, para facilitar que los usuarios que necesiten acceder a ella puedan disponer de la correspondiente autorización.
Durante los primeros días de funcionamiento también se detectaron algunos conductores que intentaban pasar detrás de un vehículo autorizado antes de que la pilona volviera a subir. Según el análisis de los incidentes registrados, los vehículos implicados no disponían de autorización y los conductores no respetaron las señales luminosas y acústicas del sistema.
Para reforzar la seguridad y facilitar la comprensión del nuevo funcionamiento, los servicios técnicos municipales han ido introduciendo diversas mejoras. Entre estas actuaciones se encuentran la instalación de un semáforo adicional, un cojín berlinés, nuevas marcas viales y más señalización informativa en los accesos a la zona.
Un período de adaptación
El Ayuntamiento defiende que cualquier cambio en la movilidad urbana necesita un período para que los conductores incorporen los nuevos itinerarios y hábitos de circulación. En este sentido, considera que las incidencias registradas durante los primeros días forman parte de este proceso de adaptación y que la situación ha ido evolucionando hacia la normalidad.
La regulación de Doctor Robert se enmarca en una reordenación más amplia del tráfico en el centro de Reus. Los cambios en vías como la calle del Roser y la Riera de Miró tienen como finalidad desviar parte del tráfico de paso y favorecer itinerarios alternativos fuera del núcleo histórico.
En cuanto al transporte público, los servicios técnicos de Reus Transport no han detectado incidencias significativas ni retrasos prolongados en las líneas de autobús del entorno después del período inicial de adaptación.
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