El caso de la muerte de Andreu Pujol, con 46 años, responsable de recursos humanos de Autocares Plana, entra en la recta final antes del juicio. La Fiscalía y la acusación particular reclaman 24 años de prisión para el conductor acusado de haberlo matado de un puñetazo en las instalaciones de la empresa, en Tarragona.
Los hechos se remontan al 4 de octubre de 2024, en la cochera que la compañía tiene en el polígono Riu Clar de Tarragona. Según el escrito de acusación, Andreu Pujol debía comunicar personalmente al trabajador una sanción disciplinaria de dos semanas de suspensión de empleo y sueldo a raíz de presuntas agresiones previas a otros empleados.
UNA SITUACIÓN DE TENSIÓN PREVIA
Según fuentes próximas al caso, el conductor, de 47 años, ya había protagonizado episodios conflictivos semanas antes, incluyendo una presunta agresión a un supervisor dentro de un autobús. La dirección de la empresa habría intentado notificarle la sanción en varias ocasiones, incluso por burofax, sin éxito.
El día de los hechos, la compañía le había ordenado que no iniciara la ruta y que acudiera a una reunión con el jefe de recursos humanos. Sin embargo, según las acusaciones, el conductor cogió igualmente el autobús y abandonó las instalaciones, hasta que posteriormente fue requerido para que volviera.
“UN ATAQUE SORPRESA Y FULMINANTE”
Cuando volvió a la cochera, Andreu Pujol lo esperaba para entregarle oficialmente la sanción. Es en ese momento cuando, según mantienen Fiscalía y acusación particular, el conductor se le acercó y le propinó un puñetazo en la cabeza “sin mediar palabra”.
Las acusaciones consideran que no se trata de un acto accidental ni imprudente, sino de una agresión deliberada. El escrito judicial apunta que el acusado hizo movimientos corporales para aumentar la fuerza del impacto y destaca, además, sus conocimientos de artes marciales.
La agresión quedó registrada por las cámaras de seguridad de la empresa, unas imágenes que se prevén determinantes en el juicio con jurado popular que se celebrará en la Audiencia de Tarragona.
Tras el golpe, la víctima cayó desplomada al suelo y perdió el conocimiento. Según la acusación particular, el conductor no lo auxilió y se marchó del lugar con su patinete mientras otros trabajadores intentaban ayudarlo hasta la llegada del Sistema d’Emergències Mèdiques y de los Mossos d'Esquadra.
Aunque inicialmente Andreu Pujol llegó consciente al hospital, acabó muriendo días después a consecuencia de las graves lesiones cerebrales. Los informes forenses concluyen que la muerte fue provocada directamente por el puñetazo y no por la caída posterior.
EL ACUSADO CONTINÚA EN PRISIÓN
La causa ya ha sido derivada al Tribunal del Jurado y el acusado se encuentra en prisión provisional desde el 7 de octubre de 2024 en el centro penitenciario de Mas d'Enric, en el término municipal de El Catllar.
De hecho, el chófer agresor tenía antecedentes y había estado en la prisión de Mas d'Enric por un delito de amenazas contra su pareja.
Además de la pena de prisión, la familia de la víctima reclama una indemnización superior a los 918.000 euros y pide una fianza de más de 1,1 millones para cubrir las posibles responsabilidades civiles derivadas de la sentencia.