El alcalde de Vila-seca, Pere Segura, ha manifestado su preocupación ante el retraso previsto para la construcción de la estación Intermodal, una infraestructura clave para el municipio del Tarragonès. Según ha explicado, el plan actual de Cercanías sitúa el inicio de la inversión hacia el año 2030, hecho que genera incertidumbre respecto al calendario real de ejecución.
Segura ha recalcado que “de repente, nos encontramos con un plan de Cercanías que habla de que la inversión se iniciará en 2030, imaginaos una inversión de 70 millones de euros, si empieza en 2030 quiere decir que las anualidades se distribuirán como mínimo en dos o tres años”. Esta proyección temporal alargaría considerablemente los plazos previstos inicialmente.
Críticas a la gestión y repercusión para el territorio
El alcalde ha calificado este proyecto como uno de los más asequibles y rápidos en ejecución dentro del conjunto de obras planificadas, con un coste considerado “razonable”. No obstante, ha denunciado que el retraso “resta oportunidades” para Vila-seca y para los municipios vecinos del Tarragonès, ya que retrasa una mejora estructural importante para la movilidad y el desarrollo económico.
Asimismo, Segura ha señalado que esta demora no resulta aceptable desde el punto de vista administrativo ni en lo que respecta a los trámites necesarios: “No es serio desde el punto de vista de la gestión y de los trámites”, ha declarado este miércoles durante una intervención pública donde expuso estas cuestiones.