Perdonan más de 36.000 euros de deuda a un vecino de Tarragona ahogado por la crisis

El hombre y su pareja compraron una casa, pero una reforma inesperada justo antes de la Covid-19 y del nacimiento de su hijo les generó una fuerte presión económica

13 de abril de 2026 a las 09:38h

El juzgado mercantil número 1 de Tarragona ha exonerado una deuda de 36.329,84 euros a un vecino de la demarcación que acabó en situación de insolvencia después de afrontar una reforma inesperada en su casa y sufrir las consecuencias económicas de la pandemia. La resolución aplica la Ley de la Segunda Oportunidad y permite al afectado dejar atrás una situación financiera límite.

 

Una reforma inesperada que lo cambia todo

Todo se remonta al año 2019, cuando el hombre y su pareja compraron una vivienda con la intención de convertirlo en su residencia definitiva. Poco después, sin embargo, detectaron un grave problema estructural: el suelo de la vivienda se empezó a levantar, una incidencia que no se había manifestado en el momento de la compra.

La reparación exigía una reforma urgente y de gran alcance, que obligó al matrimonio a destinar todos sus ahorros, generando una fuerte presión económica.

 

El golpe de la Covid y el endeudamiento progresivo

A esta situación se sumó, en 2020, el impacto de la pandemia. La mujer, que trabajaba en el sector de la hostelería, vio parada completamente su actividad durante meses por las restricciones sanitarias, hecho que provocó una caída repentina de los ingresos familiares.

Para hacer frente a los gastos básicos y a la hipoteca, el hombre tuvo que recurrir a diversos préstamos bancarios. Con el nacimiento de su hijo, los gastos se incrementaron aún más, generando un sobreendeudamiento progresivo.

“Poco a poco, las deudas se fueron acumulando hasta que llegó un momento en que era inviable seguir pagando. Además, los intereses eran abusivos”, explica el afectado.

La situación se agravó cuando, a raíz de la ejecución judicial de una de las deudas, se procedió a el embargo de una parte de su salario, reduciendo aún más su capacidad económica.

A pesar de intentar renegociar con las entidades financieras, no se consiguió ningún acuerdo viable.

 

La Ley de la Segunda Oportunidad, clave

Ante este escenario, en 2023 decidió buscar una solución: “Decidí buscar una salida a aquella situación”, relata. Después de informarse, contactó con el despacho Bergadà Abogados, especializado en derecho concursal, con quien inició el procedimiento en mayo de 2025 por la Ley de la Segunda Oportunidad. “Lo he vivido con tranquilidad porque sabía que estaba en buenas manos”, asegura.

Según la abogada y socia fundadora del despacho, Marta Bergadà, el caso refleja una situación habitual: “Nos encontramos con una familia desbordada. No hablamos de una mala gestión, sino de una concatenación de adversidades que cualquiera podría haber sufrido”.

También subraya que el afectado “actuó de buena fe en todo momento, intentando mantener el equilibrio económico familiar en unas circunstancias extraordinarias”.

 

Un nuevo comienzo

La resolución judicial permite al hombre quedar liberado de la deuda. “Cuando me dijeron que quedaba exonerado, fue como si en un día nublado saliera el sol. Han sido muchos años de sufrimiento, con llamadas constantes de recobro, pero ahora todo eso se ha acabado”, explica.

El afectado admite que ahora afronta el futuro con más tranquilidad, pero también con prudencia: “Ahora el futuro se ve con más calma, pero también con más conciencia de la importancia de ir con cuidado con la financiación y lo que se firma”.

Desde el despacho insisten en que casos como este evidencian que muchas situaciones de insolvencia no son fruto de una mala gestión, sino de circunstancias sobrevenidas. “La Ley de la Segunda Oportunidad es una herramienta esencial para reconstruir proyectos de vida truncados. No es un privilegio, es una necesidad social”, concluye Bergadà en un comunicado.