El Parlamento de Cataluña ha dado luz verde a la propuesta de resolución presentada por Junts, que pone el foco en mejorar la competitividad del sector industrial y asegurar el futuro del clúster químico de Tarragona.
Esta iniciativa insta al Ejecutivo catalán a considerar la industria química como un pilar estratégico dentro del marco establecido por el Pacto Nacional para la Industria 2026-2030, al tiempo que reclama el impulso de acciones concretas orientadas a reforzar tanto la competitividad como los procesos de descarbonización.
El diputado de Junts, Jordi Bertran, ha puesto de relieve que “la industria química es uno de los pilares del desarrollo económico, de la innovación y de la ocupación de calidad en Cataluña”. Ha destacado que este sector representa el primer exportador catalán, con una facturación anual que asciende a los 18.500 millones de euros y genera cerca de 37.800 puestos de trabajo directos. Además, ha subrayado su carácter transversal, ya que participa activamente en cadenas productivas esenciales como las vinculadas con la alimentación, salud, transporte, construcción o energías renovables.
Además de este panorama global, el texto aprobado presta especial atención al clúster químico situado en Tarragona, calificado del principal complejo petroquímico mediterráneo y uno de los más relevantes de Europa. Según Bertran, “este polo industrial concentra entre el 25% y el 40% de toda la producción química y plástica estatal”, cosa que le confiere un papel fundamental dentro de la economía catalana. En palabras suyas: “Cuando hablamos del futuro de Tarragona, hablamos también del futuro industrial de Cataluña”.
Retos globales y medidas propuestas
El diputado también ha alertado sobre los desafíos actuales que afronta esta industria europea ante una competencia global muy exigente, especialmente por el diferencial en costes energéticos respecto a otras regiones como los Estados Unidos o países asiáticos. Por ello, la resolución aprobada insta al Gobierno catalán a colaborar estrechamente con el Ministerio de Industria para conseguir que este complejo petroquímico sea reconocido oficialmente como un critical site europeo, indispensable para fabricar moléculas críticas necesarias para mantener la autonomía estratégica en este ámbito.
Por otro lado, se pide defender ante las administraciones estatales y europeas una serie de iniciativas encaminadas a mitigar los elevados costes energéticos que penalizan a las industrias electrointensivas catalanas. Entre estas medidas se encuentran: reducir las cargas fiscales; reforzar los mecanismos para disminuir peajes eléctricos; revisar sobrecostes relacionados con servicios de ajuste del sistema; incrementar compensaciones por los costes indirectos derivados del CO₂; así como establecer apoyos durante todo el proceso transitorio hacia modelos energéticos más sostenibles.
Descarbonización compatible con competitividad y ocupación
La aprobación resalta también que aunque es imprescindible avanzar hacia una descarbonización efectiva dentro del sector industrial catalán, esta solo será posible si se preservan simultáneamente la actividad productiva existente, las inversiones futuras y los puestos de ocupación cualificados. En este sentido, se insta al Gobierno a que incorpore activamente estos sectores en la elaboración del Plan de Acompañamiento para la Descarbonización de la Industria Catalana, promoviendo tanto su aprobación como publicación antes de que pasen seis meses a partir de ahora.
A modo final, Jordi Bertran ha enfatizado: “la competitividad y la descarbonización han de ir de la mano” porque “Cataluña necesita un marco regulador y energético capaz de permitir continuar produciendo en condiciones competitivas mientras se avanza hacia modelos más sostenibles con bajas emisiones”.
