La próxima semana arrancan las tareas iniciales para la remodelación integral de la avenida Baix Camp, que incluyen señalización, medidas de seguridad, traslados materiales y replanteo. Este proyecto pretende crear un paseo arbolado con una amplia isla central destinada exclusivamente a los peatones, en el tramo comprendido entre la avenida Vidal i Barraquer y la rotonda situada en el cruce con la carretera de Montbrió.
La ejecución ha sido adjudicada a la empresa Tecnofirmes, con un presupuesto total de 1,3 millones de euros y un plazo previsto de obras que se extenderá durante 8 meses.
Reunión informativa con vecinos y comercios
Esta semana se llevó a cabo un encuentro entre representantes municipales y los diferentes colectivos afectados por la actuación. Participaron el alcalde de Cambrils, Oliver Klein; el concejal de Obra Pública, Jose Angel Garcia; y la concejala del barrio del Eixample, Natalia Pleguezuelos. Además, asistieron asociaciones vecinales de los barrios Eixample, Barri Antic y Parellada, así como establecimientos comerciales ubicados en la avenida.
El objetivo principal fue explicar con transparencia las afectaciones previstas en la movilidad durante el período de obras, recoger sugerencias e inquietudes de los asistentes y agradecerles su colaboración durante todo el proceso.
Detalles técnicos explicados por los responsables técnicos
Además de los representantes políticos locales, también intervinieron en esta reunión técnicos clave implicados en el proyecto: el jefe del Departamento de Obra Pública municipal, Víctor Pujol; el arquitecto técnico, Pere Amorós; el jefe de la Policía Local, Carles Besora; el sargento responsable de la Unidad de Movilidad, Joan Lluís Casas, así como la técnica especializada en movilidad del servicio municipal Aparcam.
Todos ellos ofrecieron detalles sobre las diferentes fases planificadas para el desarrollo de los trabajos y presentaron las rutas alternativas que se recomendarán a los usuarios mientras duren las obras.
El impacto urbanístico y social del proyecto
Esta actuación supone una intervención importante tanto por su volumen económico como por su duración estimada. Afectará a una zona densamente poblada que actúa como una vía principal dentro del sistema viario local. Por este motivo, desde el consistorio han anunciado que mantendrán una comunicación constante y organizada para informar puntualmente sobre cada etapa del proceso constructivo así como cualquier cambio operativo derivado.
Diseño final según el modelo existente en otros tramos
El nuevo diseño retoma elementos ya ejecutados anteriormente en tramos cercanos —como una rotonda intermedia— completando así la integración definitiva dentro de la trama urbana antigua correspondiente a la antigua N-340
Se especifica que los carriles destinados altráfico rodado mantendrán anchos fijos a lo largo del recorrido total. En cambio, tanto las aceras laterales como los parterres situados en el espacio central variarán adaptándose según las dimensiones disponibles en la vía.
Sistemas arquitectónicos para adaptar desniveles y mejorar la accesibilidad
La elevación actual frente a la Ermita de la Virgen del Camino se resolverá mediante parterres inclinados ajardinados combinados con escaleras convencionales y rampas adaptadas para garantizar accesibilidad universal. Asimismo se instalarán plataformas únicas destinadas a reducir la velocidad de los vehículos en zonas estratégicas: concretamente a nivel de rotondas principales así como a los dos pasos intermedios destinados a los peatones.
Mejoras en iluminación pública
Por otro lado, está previsto renovar completamente el sistema de alumbrado instalado actualmente instalando luminarias modernas tanto sobre el paseo central —donde se ubicará nuevo mobiliario— como sustituyendo las farolas existentes situadas en los lados laterales.
Contexto histórico urbanístico: integración progresiva tras el traspaso administrativo
Tras que este tramo dejara formalmente de estar bajo gestión estatal —a raíz de la puesta en funcionamiento de la variante de la autovía A7— se han llevado a cabo diversos proyectos dirigidos a integrar esta antigua vía rápida dentro del tejido urbano cambrilense.
La actual intervención es especialmente relevante, ya que es el único tramo aún configurado como vía rápida física separadora entre dos barrios muy consolidados, concretamente el Eixample y la Pallissa.
