Torredembarra vive una etapa de transformación y de estabilidad institucional. El gobierno local ha conseguido proyectar una imagen de cohesión y eficacia -necesaria históricamente, pero que se ha construido desde hace un par de legislaturas ya- que se ha traducido en el desbloqueo de infraestructuras históricamente reclamadas y en la aprobación de unos presupuestos expansivos. Todo ello, en un escenario donde las formaciones políticas ya empiezan a perfilar sus candidatos para la próxima cita con las urnas.
La acción ejecutiva del Ayuntamiento en estos últimos años ha estado marcada por la ambición en las inversiones, con un presupuesto para 2026 que supera los 30 millones de euros y que destina cerca de 3 millones a obras de mejora.
El nuevo CAP, una realidad más cercana
Sin lugar a dudas, la gran noticia es el nuevo Centro de Atención Primaria (CAP). Después de años de saturación del actual ambulatorio, el proyecto por fin coge forma. Con una inversión prevista de 9 millones de euros por parte de la Generalitat, el edificio de 4.000 metros cuadrados se prevé que abra sus puertas el primer trimestre de 2029. Para facilitar su llegada, el Ayuntamiento ya ha asumido y realizado la reurbanización de los accesos a la antigua carretera de la Riera.
Urbaser aterriza en el municipio
Otro hito mayúsculo es el nuevo contrato de recogida de residuos y limpieza viaria, adjudicado por 25 millones de euros para los próximos ocho años. A pesar de que el proceso de licitación sufrió algunos retrasos administrativos debido a recursos legales técnicos, el gobierno supo enderezar la situación con transparencia. El verdadero reto, sin embargo, llegará cuando se implementen el puerta a puerta y los contenedores inteligentes. Habrá renovación y ampliación de la flota de vehículos, de 10 a 18, con más del 60 % híbridos o eléctricos, reduciendo emisiones y ruido. El nuevo contrato también incluye un incremento de plantilla hasta 33 puestos de trabajo (actualmente 24).
El éxito de la piscina cubierta y el cuidado del patrimonio
Si ha habido una obra compleja, ha sido la piscina municipal cubierta. Aunque los trabajos comenzaron en febrero de 2024 con una previsión de diez meses, la aparición de patologías estructurales alargó la obra hasta dos años, motivo por el cual el Ayuntamiento ha mostrado su firmeza anunciando que pedirá penalidades a la empresa constructora por los retrasos. Finalmente, el equipamiento abrió puertas el pasado 9 de febrero de 2026 de manera progresiva y ya cuenta con unos 400 usuarios. La instalación ha sido muy bien recibida gracias a mejoras como el sistema de desinfección de agua salina, más respetuoso con la piel.
En el ámbito del espacio público y el patrimonio, el Ayuntamiento ha demostrado sensibilidad hacia los detalles que hacen comunidad. Destacan el inminente lavado de cara de la histórica Torre de la Vila y el gran proceso participativo para reactivar el Casco Antiguo.
Todo esto, aparte de dinamizar el municipio como nunca se había hecho. Torredembarra vive ahora mismo uno de los momentos más activos en cuanto a ofrecer eventos a la ciudadanía: ferias gastronómicas, conciertos, deportes y más actos que se organizan semana a semana que dan un dinamismo al municipio del que no se había disfrutado en años.
Relevos institucionales y el horizonte 2027
Toda esta maquinaria de gestión ha sido posible gracias a la estabilidad de un pacto de gobierno (ERC, PSC y Junts) que ha actuado con una gran cohesión, alejando Torredembarra del ruido político y centrados en la "normalidad institucional".
A un año de las elecciones municipales de 2027, el panorama se empieza a mover de manera ordenada. El primer gran cambio llegará este mismo mes de junio de 2026, cuando, cumpliendo al pie de la letra el pacto de mandato, el socialista Vale Pino cederá la vara de alcalde al republicano Raúl García. Este relevo pacífico y programado permitirá a García liderar el Ayuntamiento durante el último año de legislatura, precisamente cuando se deberá afrontar el despliegue del reto mayúsculo de los nuevos contenedores inteligentes de la basura.
Este cambio en la alcaldía es también el pistoletazo de salida oficioso hacia 2027, donde los actuales socios de gobierno competirán desde la cordialidad para liderar el próximo ciclo. Por parte del PSC, no habrá sorpresas: la asamblea de la agrupación socialista ya ha reelegido por unanimidad al actual alcalde, Vale Pino, como candidato a las elecciones de 2027. Pino buscará capitalizar su presencia constante en la calle y la apuesta por los servicios públicos.
Por otro lado, en las filas de Esquerra Republicana, la maquinaria también está en marcha para confirmar su nuevo liderazgo. Tras la larga etapa de Eduard Rovira, ERC celebrará una asamblea, hoy, 23 de mayo, cuando falta un año para las elecciones, para escoger oficialmente a su cabeza de lista para 2027. En principio, no habrá sorpresas y será Raúl García el escogido.
En este escenario también habrá que ver cómo se posiciona Junts. Junts llega al tramo final del mandato como socio de gobierno de ERC y PSC; Xavier Suárez y Jovita Baltasar han ocupado carteras importantes como son Fiestas, Juventud e Infancia y Turismo y Comercio respectivamente.
Con Alternativa Torredembarra se presentará de nuevo con Carles Fuxet. Por parte de la CUP, el nuevo concejal desde el mes de marzo es Robert Tatay, que era el número dos en la lista de las elecciones de 2023, sustituye a Toni Sacristán. Javier Ramírez, concejal de VOX, informa que no hay prisa para poner en marcha el proceso, así que no está definido el candidato. El PP de Núria Gómez deberá definir su papel en un espacio donde también compite Vox.