El gobierno municipal de Perafort y Puigdelfí ha salido al paso de las críticas del PSC sobre el incremento de retribuciones aprobado en el primer pleno extraordinario tras la moción de censura. El ejecutivo local niega que la decisión suponga un gasto superior para las arcas municipales y defiende que, en el cómputo global, el nuevo equipo de gobierno costará menos que el anterior.
La respuesta llega después de que el grupo socialista denunciara que el nuevo gobierno había aprobado una subida del sueldo del alcalde y del primer teniente de alcalde. Según el PSC, la retribución de la alcaldía pasaba de 47.614 euros anuales a 50.031 euros, mientras que la del primer teniente de alcalde aumentaba de 15.977 a 23.000 euros.
El gobierno habla de más dedicación y menos gasto
El equipo de gobierno asegura que la nota del PSC “no se ajusta a la verdad” porque, según defiende, omite elementos que considera clave para entender el coste real de la estructura política municipal. En primer lugar, el ejecutivo afirma que los nuevos cargos han incrementado el compromiso de dedicación al consistorio. Según el gobierno, los regidores anteriores tenían una dedicación del 65%, mientras que la dedicación real de los actuales es del 75%.
Además, sostiene que al salario declarado por la anterior alcaldía hay que sumar diversos gastos asociados que ahora no se asumirán. En concreto, el gobierno cifra en 3.456 euros anuales el gasto de locomoción, en 2.750,04 euros las dietas y en 1.728 euros el alquiler de un aparcamiento en Tarragona. Según el ejecutivo, estos importes no se cargarán ahora al presupuesto municipal.
Una diferencia de más de 7.000 euros
El gobierno municipal también remarca que la comparación debe hacerse sobre el conjunto de la masa salarial del equipo de gobierno y no solo sobre dos cargos concretos. Según sus cálculos, el anterior ejecutivo tenía un gasto global de 112.001 euros, mientras que el nuevo equipo, con menos miembros, se situará en 104.986 euros.
Esto supone, según el gobierno de Perafort y Puigdelfí, una reducción de 7.015 euros respecto a la etapa anterior. Por este motivo, el ejecutivo considera que el PSC debería haber explicado que el nuevo organigrama supone “un ahorro” para los vecinos del municipio.
El PSC había criticado la primera decisión del nuevo gobierno
La polémica comenzó después del primer pleno extraordinario celebrado a raíz del relevo en la alcaldía. El portavoz socialista, Dani Esparza, criticó que una de las primeras decisiones del nuevo gobierno fuera modificar las retribuciones de los cargos municipales. “Después de hablar de renovación, de nuevas maneras de hacer y de ponderar sobre la nueva política, la verdad objetiva es que lo primero que hacen, una vez alcanzado el poder municipal, ha sido subirse los sueldos”, afirmó Esparza.
El gobierno, sin embargo, defiende que esta lectura es parcial e insiste en que, teniendo en cuenta dedicaciones, gastos complementarios y masa salarial total, el nuevo ejecutivo no incrementa el coste político, sino que lo reduce.