El Ayuntamiento de Torredembarra ha comenzado las obras para la implantación del alumbrado público en el tramo de la carretera N-340a comprendido entre la rotonda del Puntet de Altafulla y el puente de la calle Onze de Setembre. La actuación tiene como objetivo principal mejorar la seguridad y la visibilidad en una vía con una elevada intensidad de tráfico y un uso creciente por parte de peatones y ciclistas. La ejecución del proyecto la lleva a cabo la empresa Bosir SA con un presupuesto de adjudicación de 77.455,73 € (IVA incluido).
Las obras, iniciadas a mediados de diciembre, tienen un plazo de ejecución previsto de dos meses y comportarán la instalación de 14 puntos de luz con luminarias LED. Esta actuación se enmarca en la implantación del carril bici y para peatones a lo largo de este tramo de la antigua N-340, que conecta Torredembarra con el núcleo urbano de Altafulla y constituye también una de las principales vías de acceso a la autopista AP-7. El camino se encuentra delimitado por separadores de caucho con láminas reflectantes que impiden la invasión de los vehículos, pero hasta ahora no disponía de iluminación activa suficiente
El alcalde de Torredembarra, Vale Pino, ha destacado que "esta actuación es imprescindible para garantizar la seguridad de todas las personas que utilizan este vial, especialmente ciclistas y peatones, en un entorno con un volumen muy elevado de tráfico rodado".