El Nàstic de Tarragona ya conoce el camino que deberá afrontar la próxima temporada en Primera RFEF. La Real Federación Española de Fútbol ha vuelto a apostar por una división entre grupo este y grupo oeste, una propuesta votada por los clubes participantes y que deja al equipo grana en un escenario de alta exigencia.
El conjunto de Xisco Campos ha quedado encuadrado en un grupo repleto de rivales con historia, presupuesto y aspiraciones de ascenso. Una composición que, sobre el papel, convierte el grupo del Nàstic en uno de los más complicados de la categoría.
Un grupo con rivales de mucho peso
Tal como recoge el Diari Més, la división territorial sitúa al Nàstic con el resto de equipos catalanes, pero también con conjuntos aragoneses, valencianos, murcianos, andaluces, madrileños y la UE Ibiza como único representante balear.
Entre los grandes nombres destaca el Real Zaragoza, que parte como uno de los principales candidatos al ascenso. El equipo aragonés llega a la categoría con la voluntad de recuperar rápidamente el puesto perdido y se presenta como uno de los rivales más potentes del grupo.
⚠️ La @rfef comunica la configuració dels grups de @Primera_RFEF 2026/2027
— NÀSTIC DE TARRAGONA (@NASTICTARRAGONA) June 24, 2026
⚽️ El Nàstic competirà al grup 2 ❤️🔥 pic.twitter.com/bEBt8yKItT
También aparece la SD Huesca, otro club con estructura y plantilla para mirar hacia la zona alta. Con Javi Sanz al frente de la dirección deportiva, el equipo oscense aspira a estar en la lucha por el play-off y cuenta con jugadores conocidos por la afición grana, como Ander Gorostidi.
Murcia, Cartagena, Hércules e Ibiza también quieren subir
El nivel del grupo no se detiene aquí. Real Murcia, FC Cartagena, Hércules y SD Ibiza también aparecen como equipos con potencial para construir plantillas competitivas y luchar por las primeras posiciones.
Son clubes acostumbrados a moverse con ambición dentro de la categoría y que, a pesar de no haber alcanzado el objetivo la temporada pasada, mantienen capacidad económica y deportiva para volver a intentar el asalto a Segunda División.
Tres filiales que complican aún más el camino
El Nàstic también deberá convivir con tres filiales de muy nivel: Real Madrid Castilla, Atlético Madrileño y Villarreal B. Los tres disputaron el play-off de ascenso y demostraron que pueden competir de tú a tú con cualquier equipo de la categoría.
La presencia de estos filiales añade aún más dificultad a una lucha por el play-off que se prevé muy ajustada. Entrar entre los cinco primeros no será fácil y obligará al conjunto tarraconense a mantener una gran regularidad durante todo el curso.
Rivales incómodos y ascendidos con ambición
En la zona intermedia también habrá equipos que pueden dar mucha guerra. Teruel, Alcorcón, Antequera, Algeciras y Europa ya demostraron la temporada pasada que, con trabajo y solidez, pueden instalarse en posiciones cómodas y competir contra los grandes favoritos.
El Juventud Torremolinos, que se salvó en el tramo final del curso, también quiere dar un paso adelante con un proyecto más ambicioso y con Dioni como una de sus principales referencias ofensivas.
Finalmente, el grupo también contará con equipos recientemente ascendidos como la UE Sant Andreu, el Jaén, el Rayo Majadahonda y el Águilas. Especialmente el Sant Andreu, con músculo económico y social, apunta a ser un rival mucho más competitivo de lo que puede parecer por su papel de recién llegado.
El Nàstic, por tanto, ya sabe que la próxima temporada no tendrá margen para relajarse. El objetivo será volver a mirar hacia arriba, pero el primer paso será construir un proyecto sólido y competir cada semana en un grupo que promete emociones fuertes desde la primera jornada.
