La Oficina de Turismo de Montblanc se prepara para la temporada turística estival que va de la segunda quincena de julio a finales de agosto.
Los meses de julio y agosto se ofrecerán dos tipos de visita que tienen el punto de partida en la Oficina de Turismo. Cada día, a las 11 de la mañana, la tradicional visita monumental en catalán, que en agosto también saldrá en castellano un cuarto de hora antes. Viernes, sábado y domingo, a las 10:30 de la mañana comenzará laExplora Montblanc, orientada a familias con niños. Además, vuelven otras dos visitas propias de la temporada de verano: los miércoles a las 10:30 de la mañana, la visita en francés, y los viernes a las 9 de la noche, la visita nocturna.
En todos los casos hay que hacer la reserva a través de www.montblancmedieval.cat al precio general de 10 € para mayores de 14 años. La tarifa reducida para diversos supuestos es de 8 € y gratuita para menores de 13 años.
Las visitas autoguiadas han cumplido cuatro años y el funcionamiento es óptimo. Son dos gincanas dirigidas a familias que viajan con niños que se ofrecen en catalán, castellano, francés e inglés: Explora Montblanc a tu aire! (para hacer con niños de entre 5 y 8 años) y Descubre al impostor de Montblanc (para los de 9 a 12 años). Estas propuestas se complementan con la visita libre a la muralla, con inicio en la torre de Sant Francesc. Se ofrece la posibilidad de pasear por un amplio tramo de camino de ronda y subir a lo alto de tres torres. El horario es de miércoles a sábado de 10 a 14 h y de 17 a 19 h y los festivos de 10 a 14 h. El precio es de 3 € para los mayores de 14 años y gratuito para los menores de esta edad.
La actividad turística de verano siempre viene condicionada por el factor climatológico. Si hace demasiado calor, como ha pasado los tres últimos veranos y como se prevé este año, baja el número de turistas procedentes del litoral, donde están alojada la mayor parte. En cambio, cuando los días son más grises no tienen más remedio que ir a descubrir el interior de la demarcación. Últimamente, se ha evidenciado que la presencia de turistas en julio es más bien baja y la tendencia de la actividad turística de verano que rebota de la costa es una progresiva concentración durante los primeros veinte días de agosto. Aparte, está claro, están los turistas alojados en la Conca de Barberà, una cifra no muy elevada debido a la poca oferta de alojamiento que existe.