Mont-roig del Camp admite que destruyó los ninots mironianos a petición de los herederos del pintor

La Sucesión Miró asegura que en 2011 pidió retirar y destruir las piezas por un conflicto con creaciones hechas en vida del artista

11 de agosto de 2026 a las 16:55h

La polémica por los ninots mironianos de Mont-roig del Camp suma un nuevo capítulo. Tras las informaciones publicadas por ‘Nacional.cat’ y ‘Ressò’, y de las reacciones de ERC y Junts reclamando explicaciones sobre el paradero de estas figuras, la Sucesión Miró ha expresado su apoyo a las personas que en el año 2011 cumplieron con las demandas de los legítimos propietarios de los derechos de autor de la obra de Joan Miró.

Tanto la Sucesión Miró como el Ayuntamiento de Mont-roig del Camp han enviado hoy sus respectivos comunicados oficiales confirmando que la entidad pidió la eliminación de los ninots, y que no hacerlo podría haber llevado al Ayuntamiento a un litigio legal y judicial por las figuras. El consistorio, en el año 2011, aprobó a través de la Junta de Gobierno Local la retirada y eliminación de estos elementos festivos.

En un comunicado, la entidad defiende que el Ayuntamiento de Mont-roig del Camp actuó “en cumplimiento de la ley” cuando retiró y eliminó los ninots, después de la petición expresa formulada por la familia Miró. Según la Sucesión, en aquel momento había un “claro conflicto de originalidad” entre estas piezas y las creadas con Joan Baixas en vida del artista.

Los ninots mironianos eran unos elementos de carácter popular y festivo creados con finalidad divulgativa y de animación cultural. Estaban ubicados en las dependencias de la Església Vella y habían sido hechos en 1993 con motivo del centenario del nacimiento de Joan Miró.

 

La familia Miró pidió retirarlos y eliminarlos

La Sucesión Miró, responsable de velar por el respeto y la integridad de la obra y la imagen del artista, recuerda que en el año 2011 se dirigió al Ayuntamiento con la voluntad de preservar la obra original de Miró.

En aquella comunicación, según recoge el consistorio, la entidad solicitó la retirada y eliminación de los ninots mironianos porque consideraba que estos elementos constituían una alteración de la obra del artista.

La Sucesión también advirtió que, si no se atendía la petición, podía actuar por vía judicial. Ante este escenario, la Junta de Gobierno Local, en sesión del 13 de abril de 2011, acordó comunicar al Centre Miró que el Ayuntamiento retiraría las figuras. Posteriormente, los ninots fueron eliminados.

 

El contexto del proyecto mironiano en Mont-roig

La Sucesión Miró también sitúa aquella decisión en el contexto del momento. El año 2011, el Ayuntamiento de Mont-roig comenzaba a estudiar la posibilidad de crear una institución sólida en el municipio dedicada a la figura de Joan Miró. Según la entidad, en aquel contexto la petición de los herederos del artista “no podía ser desoída”.

Para la familia Miró, el conflicto se producía porque las piezas de Mont-roig se inspiraban en un universo creativo que ya tenía obras originales vinculadas a Miró y Baixas, conservadas en la Fundación Miró de Barcelona, en el Museo Es Baluard de Mallorca y en colecciones particulares.

Aun así, la Sucesión admite que el debate sobre los derechos de autor y las decisiones que se derivan es “lícito y necesario” en una comunidad democrática y crítica.

 

ERC y Junts habían reclamado explicaciones

La respuesta llega después de que ERC y Junts reaccionaran a las informaciones que apuntaban que el Ayuntamiento se habría podido deshacer de los ninots. Los dos grupos habían reclamado aclaraciones y habían defendido que las figuras formaban parte del patrimonio cultural y popular del municipio.

ERC anunció que en septiembre presentará una pregunta por escrito al pleno para conocer toda la información sobre el caso y defender que los ninots sean reincorporados al patrimonio público, si todavía fuera posible. Junts, por su parte, reivindicó que la cultura popular de los pueblos se tiene que poder celebrar y vivir plenamente.

También la entidad ecologista local L’Escurçó había encendido las alarmas sobre el paradero de las figuras, después de señalar que habrían sido guardadas en un almacén situado en unos terrenos que el Ayuntamiento vendió en 2024.

Ahora, el Ayuntamiento considera importante poner esta información a disposición de la ciudadanía para aclarar los hechos e insiste en que las actuaciones de 2011 respondieron a la petición expresa de la Sucesión Miró.

Añadir La Ciutat como fuente preferida de Google de forma gratuita

Mantente informado con las últimas noticias de actualidad

Activar ahora