Migrantes inician el trámite de regularización en Tarragona: "se nos abre la puerta a encontrar un trabajo mejor"

En la ciudad hay seis puntos de servicios sociales y cinco centros cívicos habilitados para esta gestión

20 de abril de 2026 a las 14:27h
Actualizado: 20 de abril de 2026 a las 14:33h

Las oficinas de servicios sociales de Tarragona registran largas colas este lunes por la mañana a raíz de la alta demanda para tramitar el certificado de vulnerabilidad, un documento clave para las personas migrantes que han iniciado el proceso de regularización extraordinaria impulsado por el Estado.

Según el consistorio, desde el jueves pasado se están atendiendo más de 750 personas diariamente, una cifra que se suma a la actividad habitual de los servicios sociales y que ha obligado a reforzar el personal para hacer frente a la situación.

El proceso de regularización permite presentar la solicitud tanto de manera telemática como presencial, en este caso con cita previa en oficinas de Correos o de la Seguridad Social. Antes, sin embargo, es necesario reunir diversa documentación, como el certificado de antecedentes penales, el volante de empadronamiento o el certificado de vulnerabilidad, si procede.

En las oficinas de la plaza Prim, los usuarios hacen cola para registrarse y obtener una cita posterior para completar el trámite. En la ciudad hay seis puntos de servicios sociales y cinco centros cívicos habilitados para esta gestión. Aunque habitualmente abren por la mañana, esta semana también ampliarán el horario por la tarde para agilizar la atención.

“La voluntad es darlo con rapidez”, ha explicado Cecilia Mangini, consejera de Servicios Sociales de Tarragona, que ha admitido que la elevada demanda y el plazo limitado —hasta el 30 de junio— están poniendo a prueba a los equipos. “Tampoco queremos tensionar a la gente, que ya tiene una situación de nervios o angustia por este proceso; intentamos ser sensibles con ellos y marearlos lo menos posible”, ha añadido.

Entre las personas que realizan el trámite está Joan Rodríguez, originario de Colombia, que hace cuatro años que vive en el Estado. A pesar de la complejidad de la documentación, considera que el proceso es “fácil” y confía en que le abrirá nuevas oportunidades: “podré trabajar con normalidad, que es lo que vinimos a buscar aquí”. Rodríguez reconoce que estos años han sido “muy difíciles”, ya que sin papeles no ha podido acceder al mercado laboral formal.

Por su parte, Mónica Rosales espera que la regularización le permita acceder a un trabajo con contrato. “Se nos abre la puerta a encontrar un trabajo mejor”, ha afirmado. De momento, aspira a trabajar en el sector de la hostelería con la llegada de la temporada turística y, a largo plazo, quiere homologar sus estudios para mejorar su situación laboral. Rosales, que hace poco más de un año que está en el Estado, admite que hasta ahora ha tenido que trabajar en ‘negro’.