Para ponerse las botas. La calidad de la nieve que se han encontrado los socios del Golf Costa Daurada al llegar a la estación de Baqueira Beret es la que sueñan todos los amantes del esquí cuando dejan volar su imaginación.
Nada que envidiar a los míticos dominios de Canadá o Suiza. Lástima que la meteorología no ha acompañado del todo y el sol ha sido el gran ausente. Ahora bien, los descensos han sido excepcionales, de aquellos que no se olvidan gracias a una nieve polvo extraordinaria que arranca sonrisas de satisfacción.
Con este idílico panorama no es extraño que los 60 asistentes a la tercera esquiada del Club ya piensen en la próxima salida.
Y después de esquiar o hacer snowboard ha sido el turno del après-ski y aquí la fiesta ya ha sido completa con la cena de hermandad, concurso de fotografía, sorteo de regalos e intercambio de experiencias.
