La muralla romana de Tarragona ha experimentado un desprendimiento que, según los técnicos responsables, se originó a raíz de las lluvias registradas durante el otoño. Concretamente, se ha visto afectado un compactado de arena de aproximadamente cuatro metros de longitud, situado en la zona del paseo de Sant Antoni. Este elemento, datado en época contemporánea, sirve como refuerzo del monumento histórico.
Acciones inmediatas y situación actual
Este incidente se detectó hace unas semanas, tal como avanzó el medio Diari de Tarragona. En respuesta a los hechos, el consistorio ha delimitado el área afectada con vallas para garantizar la seguridad. Además, se ha llevado a cabo una actuación de emergencia destinada a evitar que el problema empeore
El consejero de Patrimonio de Tarragona, Nacho García, ha detallado que “se está redactando un proyecto para abordar los trabajos de reforma con todas las garantías”. Por otro lado, también ha remarcado que esta incidencia no ha causado ningún perjuicio ni a personas ni a propiedades privadas.