El Ayuntamiento de Tarragona cesó la actividad a la empresa concesionaria del Limboo Beach Club, por incumplir con la actividad que constaba en el contrato. Así pues, Tarragona se quedaba sin otro lugar de ocio muy concurrido durante el verano. Los motivos que había dado el ayuntamiento es que el local tenía licencia como chiringuito de playa y este funcionaba como un restaurante. Así pues, el ayuntamiento debía redactar la nueva concesión, pero fuentes municipales explicaban que esta no llegaría a tiempo para poder abrir este verano.
Parece que la presión política y ciudadana de Tarragona habría sido uno de los factores que habría obligado al gobierno de Ricomà a buscar una solución para retomar la actividad con la empresa que gestionaba el establecimiento hasta ahora. Todo parece indicar, que en los próximos días se anunciará la fecha de apertura
La oposición cargó contra Ricomà por el cierre del Limboo
El PSC cargaba contra Ricomà y se preguntaba si el gobierno municipal era consciente de la situación, porque no se había buscado una alternativa. Además, en el comunicado añadían que ''Tarragona cada vez está más muerta, la falta de planificación de ERC está provocando que la ciudad se vaya apagando y los tarraconenses no tengan una oferta de ocio de calidad para el verano”.
Por su parte, Valents Tarragona también emitió un comunicado afirmando que el cierre del Limboo era una noticia muy negativa para el ocio de la ciudad. Desde el partido afirmaban que Ricomà “Es el especialista en desertizar el ocio de calidad en Tarragona, al poner palos en las ruedas a un sector económico tan esencial como la hostelería”.
