Los alcaldes de las montañas de Prades reclaman más presencia policial

02 de noviembre de 2022 a las 10:30h

Frente común de los municipios de Prades, Vilanova de Prades, Capafonts, l'Albiol, Arbolí, La Febró y Mont-ral, en el Alt Camp y Baix Camp, para combatir la proliferación de plantaciones de marihuana en las montañas de Prades. Los alcaldes reclaman más dotaciones policiales de los Mossos d'Esquadra en la zona y denuncian que estos cultivos ilegales están vinculados a robos en masías de estas poblaciones. También lamentan que generan mucha inseguridad entre sus vecinos y suciedad en los bosques. En Prades, la policía catalana desmanteló una plantación de 5.500 plantas a finales de septiembre. "Tienes una sensación de impotencia, sentimos que necesitamos más recursos y más medios para detener esta situación", afirma a la ACN su alcaldesa, Lidia Bargas.

Casi dos semanas después de que los Mossos d'Esquadra desmantelaran una plantación con 5.500 plantas en Prades, todavía quedan restos en este solar del Tossal de la Baltasana, que se encuentra muy cerca del municipio. Se trata de una tienda de campaña, botellas de plástico, latas de comida, bidones, chanclas, ropa y bolsas de abono. Los agentes también encontraron una balsa hecha de forma artesanal desde donde salían tubos de riego para regar la plantación. Los traficantes se habían conectado fraudulentamente a la balsa de agua municipal que abastece a la población. Además, también cortaron árboles del Espacio de Interés Natural de las Montañas de Prades (PEIN).

"No tenemos ni los medios ni los recursos para desmantelar todo esto, es una sensación de impotencia porque nos han dicho que en algunas plantaciones ponen trampas; la gente sube a las montañas de Prades a disfrutar y pasear por el espacio, a buscar setas o cazar; una vecina me decía que le daba miedo salir a caminar ante la posibilidad de encontrarse un personaje de estos o con una trampa", denuncia Bargas.

De hecho, en esta plantación, los Mossos detuvieron a un hombre como presunto autor de los delitos de tráfico de drogas, atentado contra los agentes de la autoridad y defraudación de agua. El individuo, de 55 años, de nacionalidad albanesa y sin domicilio conocido, ingresó en prisión después de pasar a disposición judicial. El detenido intentó agredir a los agentes con una sierra cuando hacían las comprobaciones de la instalación.

Miedo y angustia vecinal

En Mont-ral también se han desmantelado varias plantaciones últimamente. Concretamente, en el valle del Brugent y de las masías de Cabrera. Según explica su alcalde, Xavier Francesc Pagès, los traficantes han aprovechado los barrancos de esta zona para cultivar las plantas – calcula que había unas 10.000. "Tenemos mucha preocupación porque no sabes dónde pueden llegar esta gente, qué es lo que hacen; han empezado con plantaciones pequeñas, pero no sabemos si pueden acabar con más grandes", subraya el alcalde.

Pagès señala que los vecinos de casas y masías aisladas viven con preocupación y mucha angustia la proliferación de estos cultivos ilegales. "Les ven pasar por allí, no les hacen ni dicen nada, pero sabiendo a qué se dedican y lo viven con inquietud", añade. Asimismo, el alcalde vincula los robos, de principios de verano, en masías del entorno con las plantaciones. "Perdieron grupos electrógenos, equipamientos domésticos, incluso una cama y un colchón, y ropa que se han encontrado en uno de los desmantelamientos, hemos atado cabos y hemos visto que eran los mismos que se estaban preparando el campamento", explica.

En el municipio de Capafonts comparten la problemática. Hace dos años, descubrieron una plantación de entre unas 200 y 300 plantas y, este año, se ha desmantelado otra prácticamente con las mismas proporciones. "Este año ha sido el más conflictivo, hemos tenido una de 300 plantas, en mayo hubo una oleada de robos que iban ligados a estas plantaciones, robaron tuberías, generadores, abonos y fitosanitarios, que después han utilizado en las plantaciones", detalla su alcalde, Eloi Borràs.

El alcalde cree que el auge de los cultivos no perjudicará el número de visitantes ni de turistas en la zona y confía en que vayan a la baja. "Tengo la esperanza de que esta gente acabará marchándose de aquí por la presión", dice Borràs. Con todo, teme que los buscadores de setas y excursionistas puedan toparse con los responsables de los correos y que se pueda generar alguna situación conflictiva, ya que es época de recoger las plantas. "Están situadas en medio del bosque donde pasa poca gente; de hecho, yo que camino, corro y voy en bici por la montaña y no les he visto nunca; pero si tú no vas con mala fe no te vendrán a hacer nada", apunta el alcalde.

Más dotaciones policiales

Todos los alcaldes de la zona de las montañas de Prades reclaman más efectivos policiales para evitar que los traficantes se instalen en este espacio. En concreto, la alcaldesa de Prades pide que haya como mínimo una dotación de los Mossos patrullando las 24 horas. Su comisaría de referencia está en Reus y está a casi una hora en coche. "El clamor de los municipios es que haya más presencia de Mossos, este verano ha sido muy conflictivo", remarca Bargas.

Por su parte, el alcalde de Mont-ral también se suma a esta demanda: "Tenemos miedo y por eso pedimos que se ponga más vigilancia, lo necesitamos, la administración que haga todo lo que pueda, pero que no nos dejen", exige. Los alcaldes tienen previsto reunirse pronto con miembros del Departamento de Interior para abordar esta problemática. En la reunión, pedirán que se destinen más efectivos y más horas de patrullaje de los agentes de la policía catalana en la zona.

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