Desde la concejalía de Movilidad y Urbanismo del Ayuntamiento de L'Espluga de Francolí, se ha iniciado la elaboración del Plan de Movilidad Urbana Sostenible, encargado a la empresa DOYMO. La redacción de este documento tiene como objetivo ordenar el tráfico y el aparcamiento, pacificar el espacio público, detectar y solucionar los puntos negros en cuanto a circulación, replantear la zona azul, mejorar la conectividad, etc.
Las primeras tareas que se han realizado ha sido la recogida de datos para conocer la situación actual. El Ayuntamiento ha recopilado diferentes datos, como los puntos con más accidentalidad, estadísticas sobre incumplimientos del reglamento de circulación, ubicación de los vados, las características de los vehículos del municipio, entre otros. Estos datos servirán para hacer un diagnóstico inicial y empezar a esbozar las actuaciones que se ejecutarán a corto, a medio o a largo plazo, según cada propuesta.
Durante los últimos días, también se han recogido datos de circulación de las vías principales del casco urbano, así como datos de velocidades de circulación de los vehículos en los puntos más conflictivos. Estos datos serán de utilidad para planificar las propuestas.
El inicio de la parte participativa de la redacción del PMUS ha sido una jornada participada por las direcciones de los centros escolares y las familias, con el objetivo de conocer la realidad de la movilidad en los entornos de los diferentes centros escolares (guarderías, escuelas, instituto y escuela de música) y encontrar soluciones para mejorar la movilidad, la seguridad y la circulación de vehículos y peatones para llegar o volver de los centros educativos. Desde la concejalía de Educación y de Participación Ciudadana se apuesta por hacer partícipes a todos los agentes educativos en la propuesta de crear una ruta escolar segura y sostenible. También se tendrá en cuenta la opinión de los y las alumnas de los centros educativos.
Próximamente se creará una encuesta para valorar la movilidad actual del municipio, plantear propuestas y valorar cuál sería el modelo a seguir: priorizar los vehículos, priorizar a los y las peatones o bien hacer compatible los dos usos pacificando los espacios. Más adelante se empezará a trabajar con el tejido comercial y vecinal para repensar la oferta de aparcamiento y la zona azul.
