Justicia busca en Reus el pozo de una posible fosa franquista con georradar

La prospección en la calle Jacint Barrau quiere concretar la ubicación después de años de investigación histórica

01 de abril de 2026 a las 07:53h

Ayer, el Departamento de Justicia realizó una prospección en la calle Jacint Barrau de Reus para intentar localizar el pozo de una posible fosa franquista vinculada a los alrededores de la antigua fábrica de Pich y Aguilera. Con el uso de un georradar, los técnicos inspeccionaron el terreno en varios puntos delimitados previamente.

La intervención llega después de que, el pasado diciembre, el Ayuntamiento de Reus presentara a la Generalitat un informe con cuatro posibles ubicaciones, fruto de una investigación del Archivo municipal. Dos de estos puntos se encuentran en la misma calle Jacint Barrau y los otros dos en el patio del instituto Baix Camp. En un plazo de dos o tres semanas, la Dirección General de Memoria Democrática debería hacer público un informe con las conclusiones, aunque no se garantiza que se pueda encontrar el pozo.

La concejala de Buen Gobierno, Transparencia y Participación, Montserrat Flores, ha subrayado que este paso permite avanzar en la investigación: “se pasa del testimonio oral a la memoria y el conocimiento, a la ubicación del objeto y del lugar físicamente”. En la misma línea, la alcaldesa de Reus, Sandra Guaita, ha destacado el trabajo del Archivo y del equipo investigador, que ha permitido “encontrar un espacio más o menos acotado” para llevar a cabo la prospección.

Fosa franquista

La investigación tiene su origen en el testimonio escrito que en 2001 dejó Antoni Batlle, un vecino de Reus, que situaba un pozo entre la antigua Escola del Treball —actual instituto Baix Camp— y la fábrica de Pich y Aguilera. Según el relato, un familiar suyo bajó allí en el año 1951 y encontró “decenas” de cadáveres, hecho que llevó a sellar el agujero.

La hipótesis es que estos cuerpos podrían corresponder a víctimas de la represión franquista durante los primeros meses de la posguerra. Después de la entrada de las tropas franquistas en Reus el 15 de enero de 1939, se habilitó un campo de concentración en la Escuela del Trabajo, donde algunos prisioneros habrían muerto a causa de las duras condiciones y los maltratos.

Búsqueda del archivo de Reus

En el último año, varios historiadores locales han profundizado en la investigación para concretar la ubicación del pozo. Joan Olivella y Cristian Muñoz, junto con el arquitecto Miquel Pich Aguilera, identificaron una posible localización gracias a una fotografía aérea de un bombardeo de la Guerra Civil, que situaría el pozo en la calle Jacint Barrau y no dentro del recinto industrial.

Según Flores, este hallazgo obligó a analizar “el conjunto de toda la zona” y revisar documentación urbanística para entender la evolución del espacio. Entre los documentos aportados a la Generalitat, destaca un convenio entre el Ayuntamiento, la fábrica y la Escola del Treball que hace referencia a la cesión de un pozo, así como un plano que indica su posible ubicación.

Ahora, si se confirma la localización, el Departamento de Justicia podría impulsar una intervención arqueológica para verificar la presencia de restos humanas y, en su caso, proceder a la exhumación y dignificación del espacio.