Junts per Catalunya Tarragona ha cargado contra la presidenta de la Diputación de Tarragona, Noemí Llauradó, por la gestión del proyecto del Camino de Ronda de la Savinosa y ha advertido que una posible paralización de las obras evidenciaría un comportamiento “errático e incoherente” del gobierno supramunicipal, liderado por Esquerra Republicana con el PSC.
En un comunicado, la formación recuerda que se trata de un proyecto impulsado por la misma Diputación, ya aprobado por el Estado, licitado y con el inicio de obras inminente, y considera que frenarlo ahora no respondería a criterios técnicos ni de interés general. Según Junts, “si la Diputación opta ahora por paralizar el proyecto, estará evidenciando un comportamiento errático e incoherente: primero se impulsa el proyecto, después se aprueba, se licita y, finalmente, se frena”.
En este sentido, el partido apunta que “una eventual paralización respondería más a criterios electorales que a criterios técnicos o de interés general” y deja claro que Junts per Catalunya no comparte esta decisión. Aun así, abre la puerta a introducir mejoras puntuales siempre que no supongan detener las obras. “Lo que sí defendemos es que, si existen mejoras puntuales que puedan introducirse sin detener las obras, siempre que sean fruto del entendimiento, escuchando a los vecinos de las asociaciones adyacentes y su proyecto, y respondan a demandas razonables, estas puedan estudiarse e incorporarse”, señalan.
Junts remarca que cualquier cambio debería hacerse “siempre teniendo en cuenta la máxima seguridad y respeto al medio ambiente posibles, previo consenso con los vecinos”, pero alerta de las consecuencias de una parada total. “Detener el proyecto podría suponer que el Camino de Ronda no se materializara en los próximos tres o cuatro años, con el perjuicio evidente que esto comportaría para la ciudad”, advierten.
El comunicado también recuerda que el proyecto ya preveía desde el inicio un uso compartido y sostenible del espacio, con carril bici incluido, una voluntad que, según Junts, se expresó públicamente en una rueda de prensa con la presencia del entonces alcalde de Tarragona, Pau Ricomà, y del entonces concejal de Urbanismo, Josep Maria Puig. Por ello, consideran que “pretender ahora desdecirse de aquellos criterios evidencia que dentro de Esquerra Republicana no hay un criterio único sobre este proyecto”.
Finalmente, Junts pone en valor que una parte importante del vecindario se ha mostrado contraria a la paralización del Camino de Ronda, entendiéndolo como una mejora para la movilidad, el uso ciudadano y la conexión del litoral, y lamenta que esta opinión “no ha sido respetada”.
Por todo ello, la formación reclama responsabilidad institucional, coherencia política y diálogo con los vecinos, y advierte que “las infraestructuras no pueden convertirse en instrumentos de tacticismo político ni de batalla partidista”. Los juntaires afirman que seguirán defendiendo “proyectos útiles, sostenibles y ejecutables, siempre desde el consenso, pero también desde la firmeza cuando hay que decir que pararlo todo no es la solución”.