Joan XXIII estrena una técnica pionera para operar lesiones de pulmón con más precisión

El hospital tarraconense ha utilizado semillas de yodo I-125 y el robot Da Vinci para localizar y extirpar un nódulo pulmonar de unos cinco milímetros

16 de junio de 2026 a las 16:58h

El Hospital Universitario Joan XXIII de Tarragona ha realizado por primera vez en el centro una cirugía radioguiada de pulmón con semillas de yodo I-125, una técnica innovadora que permite localizar lesiones tumorales con una gran precisión dentro del quirófano.

El procedimiento se ha llevado a cabo con el apoyo del robot Da Vinci y de una sonda específica que ayuda al equipo de cirugía torácica a detectar el marcador colocado previamente en el paciente. De esta manera, los profesionales pueden orientar la intervención hacia el punto exacto de la lesión y extirpar el tejido afectado de forma muy precisa.

La técnica consiste en la colocación previa de una pequeña semilla radiactiva en la zona de la lesión. Esta parte del procedimiento la realiza el equipo de Radiología, con el apoyo de un supervisor acreditado de instalaciones radiactivas. Una vez en el quirófano, la semilla se detecta mediante una sonda que guía a los cirujanos durante la operación.

Una técnica para lesiones pequeñas o difíciles de localizar

Este sistema es especialmente útil en casos de lesiones pequeñas, profundas o de difícil localización, ya que facilita una cirugía más ajustada y permite retirar solo el tejido necesario. En esta primera intervención, el tejido extraído correspondía a un nódulo pulmonar de unos cinco milímetros.

La jefa del Servicio de Medicina Nuclear del Hospital Universitario Joan XXIII y coordinadora de Medicina Nuclear del Institut de Diagnòstic per la Imatge, Patricia Fierro, explica que “el ámbito de la cirugía ha sido el pulmón. Se ha utilizado una sonda drop in, que permite detectar la radiación emitida por la semilla de yodo y orientar al equipo quirúrgico hacia el lugar exacto que hay que extirpar. También se ha empleado el robot Da Vinci, que nos permite ser muy precisos en la extirpación del tejido de la zona afectada”.

En este primer caso, la colocación de la semilla y la cirugía se han hecho el mismo día. Aun así, el procedimiento permitiría programar la intervención hasta 30 días después de la colocación del marcador, según las características del paciente y la organización asistencial.

Un procedimiento multidisciplinar

La intervención ha sido impulsada por la Dirección Clínica de Diagnóstico por la Imagen y Medicina Nuclear del IDI en Tarragona, a través del Servicio de Medicina Nuclear, y ha sido autorizada por el Consejo de Seguridad Nuclear.

El protocolo requiere la coordinación de diferentes especialidades, como medicina nuclear, radiología, cirugía torácica, radiofarmacia, protección radiológica y anatomía patológica, entre otras. Según cada caso, también pueden intervenir profesionales de ginecología, cirugía general u otros servicios.

Una vez extraído el tejido, el Servicio de Anatomía Patológica confirma la presencia de la lesión y la analiza para comprobar si se ha extirpado completamente o si hay células tumorales cerca de los límites retirados. La semilla irradiada se recupera y se trata siguiendo los protocolos de protección y seguridad radiológica.

La incorporación de esta técnica supone un avance en el abordaje de lesiones tumorales de difícil localización y refuerza el trabajo multidisciplinar a la hora de ofrecer cirugías más precisas y adaptadas a las necesidades de cada paciente.