Hablamos de los proyectos que están en marcha en La Pobla de Mafumet con su alcalde, Joan Maria Sardà. Con él también repasamos el estado de la industria tarraconense y las transformaciones que ha vivido el municipio desde que entró en la alcaldía hace 31 años.
¿Qué balance hace de los tres años de mandato?
Han sido de planificación de lo que llevábamos en el programa y ahora todos estos proyectos se están palpando. Algunos los hemos empezado, mientras que los otros están a punto de iniciarse las obras.
¿La prolongación de la rambla Jaume I es la obra más emblemática?
Hemos resuelto algunos problemas que teníamos con Adif para la mejora del puente de la calle Guàrdies y la tenemos a punto de empezar. Supongo que durante este mes iniciaremos las obras. Llevábamos tiempo trabajando en ello porque es un puente que está sobre la vía del tren y había problemas de movilidad. Por eso, haremos la acera bien ancha para que tenga un carril único y los vecinos puedan entrar y salir con total tranquilidad.
El fin de semana pasado se inauguró el parque de les Pobles.
Es un parque que está catalogado como uno de los mejores de Cataluña y, a partir de ahora, será el mejor. Queremos que sea un parque inclusivo donde cada uno tenga su espacio. Antes estaba acotado por zonas con una serie de vallas y ahora es diáfano completamente.
Uno de los proyectos a largo plazo es el del Complejo Deportivo. ¿En qué punto se encuentra?
Se está licitando la redacción del proyecto. Estamos en una fase inicial. Las líneas maestras están trazadas y pasado el verano cogeremos el equipo para que pueda hacer este macroproyecto. Redactarlo son unos 7 o 8 meses, así que será para el próximo mandato.
¿Había quedado pequeña la zona deportiva?
Se estrenó en 2003 y casi que tenemos 2.000 abonados. Hemos ido haciendo ampliaciones de los vestuarios, gimnasio o zonas deportivas, pero llega un momento en que conviene una remodelación integral. Además, queremos minimizar el impacto ambiental. La tecnología ha avanzado mucho en 20 años y cada vez se puede reducir más el consumo. Mejoraremos tanto en instalaciones como en los costes.
¿Qué se plantea?
Hay una zona de restaurante-bar, haremos un circuito saludable y adquiriremos una zona de equipamiento para hacer aparcamiento, una pista 3x3 o una zona de calistenia. Queremos un espacio abierto.
¿Qué otros proyectos tienen en cartera?
Tenemos otros proyectos de menor calado, pero lo suficientemente importantes. Se está a punto de licitar la remodelación del parque de los Colores; se está redactando el proyecto de los vestuarios del campo de fútbol base; se tiene que aprobar la ampliación del cementerio; trasladaremos el cuerpo de vigilantes a un local al lado del Ayuntamiento, y el alumbrado de la Rambla y de todo el pueblo también se está adjudicando. Tenemos muchos frentes abiertos con proyectos a punto de realizarse. Además, estamos haciendo el proyecto de una nueva biblioteca y nos encontramos en conversaciones con una empresa importante para que venga a La Pobla.
¿Del sector químico?
No, comercial.
La química ha sido noticia por los impuestos de Repsol, donde municipios como Constantí se quejan de su reparto. ¿Cómo vive La Pobla este debate? Salen ganando.
Es importante aclarar que aquí no hay ningún litigio ni reclamación de dinero entre La Pobla y Constantí. La realidad es que el reparto de los impuestos es muy complejo y los municipios afectados propusimos alternativas a la fórmula que aplica BASE, el organismo de la Diputación que gestiona esta recaudación. Al final, el Tribunal Supremo ha rechazado todas nuestras propuestas y ha dictaminado que el sistema de BASE es el correcto. Por lo tanto, La Pobla no reclama nada a Constantí; de hecho, si el tribunal hubiera aceptado la tesis de Constantí, habría sido La Pobla quien habría tenido que devolver una cantidad muy elevada de dinero. La sentencia, simplemente, mantiene el sistema actual.
También ha saltado la noticia de los despidos en DOW. ¿Preocupa que pueda afectar al conjunto de la industria?
Es la primera vez que lo hace una industria potente desde que estoy en el ayuntamiento. Es para preocuparse. Las químicas también tienen procesos de crisis. Necesitamos poder competir con el exterior, que no se trata solo de poder vender, sino aquí también, porque las empresas extranjeras también venden aquí sus productos si resultan más económicos. Aquí los costes energéticos son más altos que en otras zonas de Europa o en el resto del mundo. Llevar un barco de etileno del exterior vale menos que fabricar el producto aquí directamente. Pero cuando haya un contratiempo y no podamos traerlo, como el día que haya mala mar o se cierre el estrecho, ¿qué haremos? Esperamos que DOW no se marche del territorio porque sería un problema. Han cerrado otros crackers de Europa, pero este lo aguantan.
¿Qué visión tiene la gente de La Pobla de la industria química?
El concepto en general es bueno. La calidad de vida de La Pobla viene de la petroquímica. Los equipamientos que tenemos y las ayudas son gracias a la industria. Tenemos una relación de confianza y respeto. Hay mucha gente de aquí que trabajan en la industria y, cuando conoces qué se hace y cómo, le tienes respeto, pero no miedo. A veces hay críticas por desconocimiento porque, por ejemplo, el “humo” blanco no es humo, sino vapor. El que está aquí sabe que este humo no le hará nada. Además, en La Pobla no hay olores.
¿Han dado el paso de adherirse a la Asociación para el Impulso Metropolitano. ¿Qué tiene que venir a partir de ahora?
Teníamos que estar presentes para poder decir la nuestra en cualquier debate. Veremos qué melones se abren y qué propuestas hay. Entramos con actitud positiva y para aportar todo aquello que podamos.
¿Se tienen que centrar en dos o tres temas o abrir el abanico?
Tenemos que empezar por la movilidad. Los trenes, las mercancías… Se tiene que consensuar una solución. Cada día suben a La Pobla 3.000 personas y, cuando hay una parada, son 6.000. Es importante para definir y cohesionar el territorio.
Hay algunos municipios recelosos con el área metropolitana. ¿Entiende su posición?
Cada uno mira por su municipio. Evidentemente que tienes que defender tu pueblo, pero tienes que mirar que todo el territorio salga beneficiado. Al final, estas políticas de campanario no sirven para nada. Será complicado, Barcelona tardó 20 años en formar el área metropolitana.
Si miramos a La Pobla que cogió hace 31 años, ¿se parece en algo a la actual?
Absolutamente en nada. Entre todos le hemos dado la vuelta como un calcetín.
¿Qué ha sido lo más transformador?
Ha habido una evolución constante. Desde los equipamientos hasta el alcantarillado. Hemos arreglado los problemas antes de que sucedieran. Por ejemplo, hemos tenido que pensar en un depósito de agua, en hacer una nueva escuela o en crear una nueva guardería. Si no hubiéramos tenido esta planificación, habría sido imposible y te encontrarías con un pueblo desmembrado y lleno de parches. La previsión de crecimiento nos ha permitido ir siempre por delante. Hemos cambiado todo el urbanismo y todos los servicios. La mayoría de calles son nuevas y cada año renovamos nuevas vías.
¿Con este crecimiento, ha tenido que cambiar la forma de trabajar como alcalde?
Es la misma forma, con ilusión. Ahora mismo me acaban de llamar por un problema que tenía un vecino. La gente me tiene confianza y eso no se consigue en un día. El día que me vaya estaré eternamente agradecido a los vecinos, que me han dado un apoyo incondicional brutal. Por eso, no puedo fallar. Si fallo a los vecinos o no tengo ilusión, me voy.
¿La intención es volver a presentarse en 2027?
No te engañaré. En principio, sí. Si los vecinos me dan confianza, me tendrán aquí.
¿La intención es marcharse con un gran proyecto culminado?
Hay muchos proyectos. No tiene por qué. Todo lo que hemos hecho es suficientemente importante.
Ha mantenido las mayorías absolutas sin tener un partido detrás tras la desaparición de CiU. ¿Afecta de alguna manera?
Nos hemos beneficiado de no tener ningún color político. Somos un partido 100% municipalista. En las generales y en el Parlament cada uno vota por su ideología, pero en las municipales votamos pueblo. La gente se encuentra a gusto con un partido transversal y el pueblo es lo primero.
¿Qué nos espera esta Fiesta Mayor?
Hemos empezado este pasado sábado y el día fuerte es el 23. Tenemos tres ambientes: la zona chill out, el baile típico de fiesta mayor y la discomóvil para los jóvenes. Después se complementa con el concierto de Doctor Prats, teatro o actividades en la piscina.