Indignación en las escuelas públicas de Tarragona por falta de plazas

17 de mayo de 2018 a las 07:45h
No hay plazas en los centros educativos públicos para sus hijos. Esta es la razón de la indignación de los padres de diferentes niños que querían cursar sus primeros años en la Escuela de la Arrabassada, en el Miracle, entre otros. Irene Escudero, una de las madres afectadas, se queja de que "no cuesta nada poner más líneas si ya se sabe que hay demanda". En la calle Carles Babot i Boixera, donde se encuentra esta escuela, hay vecinos que no podrán o no han podido con anterioridad llevar a sus pequeños cuando les toca entrar en P-3. "Hay que hacer una reflexión", plantea Escudero, ya que a pesar de la situación no hay prevista ninguna ampliación una vez finalicen las obras del nuevo centro. En la Escuela de la Arrabassada había 50 plazas, pero 65 eran los que pidieron entrar. Restando los hermanos de otros que ya han entrado en cursos anteriores, solo 19 familias nuevas han podido acceder al centro. En total, 15 se han quedado fuera, una cifra similar a la de la Escuela del Miracle, donde han sido 10 los que tampoco han podido. La alternativa, un centro concertado y "volver a hacer el trabajo" de buscar centro, tal y como explica otra madre, Soraya Moral. Enviaron una carta antes de las inscripciones Las madres de la zona de la Arrabassada y el Miracle están en contacto desde hace tiempo. Es precisamente un área concurrida en cuanto a familias jóvenes y algunas de ellas se conocen. Algunas de ellas ya desestimaron ni siquiera marcar sus escuelas como primeras opciones en la preinscripción, ya que sabían que era complicado el acceso. Otros, emitieron una carta conjunta a las instituciones competentes para que tuvieran en cuenta esta problemática. La carta no recibió respuesta, tal y como asegura otra de las madres, Pilar Gil. Dada la relación entre las familias, muchos de estos niños ya se han criado juntos en las guarderías y jardines de infancia. El hecho de no poder ir al centro de su barrio impedirá que tampoco puedan hacerlo sus hermanos, ya que no tendrán prioridad. Los padres sienten "indignación y tristeza". Derecho a una educación laica y dentro de la ciudad "Yo no puedo ir a Reus o a Vila-seca", se queja Irene Escudero. Es donde debería ir si finalmente no hay ninguna plaza pública en toda la ciudad. La alternativa de momento es un centro concertado, pero incluso estos tienen problemas de espacio en las aulas y la mayor parte son religiosos.