La indignación crece en Falset y Móra la Nova por la incertidumbre del R15

Los alcaldes de ambos municipios aseguran sentirse menospreciados por las administraciones responsables y ya avanzan que impulsarán un frente institucional común

17 de abril de 2026 a las 07:57h

Los ayuntamientos de Falset y Móra la Nova han alzado la voz para denunciar la falta total de información sobre cuándo se podrá reanudar el servicio ferroviario de la R15, interrumpido desde finales de enero por las deficiencias en la infraestructura en el tramo entre Riba-roja d’Ebre y Reus. Los dos consistorios lamentan que, casi tres meses después del corte, aún no han recibido ninguna comunicación oficial sobre el estado de las obras ni sobre los plazos previstos para recuperar el servicio.

Los alcaldes de ambos municipios aseguran sentirse menospreciados por las administraciones responsables y ya avanzan que impulsarán un frente institucional común para exigir soluciones inmediatas. Su reclamación es clara: que la ciudadanía pueda volver a utilizar el tren con garantías y que se les informe con transparencia sobre el calendario de las actuaciones.

“No tenemos ningún tipo de noticia oficial, ninguna”, expresa el alcalde de Falset, Carlos Brull. En la misma línea, el alcalde de Móra la Nova, Jesús Àlvarez, denuncia que no saben “ni los plazos de ejecución de las obras ni en qué fase están”. Àlvarez recuerda que los usuarios hace semanas que viven un auténtico viacrucis para desplazarse hacia Barcelona, Reus o Tarragona, con trayectos alternativos mucho más largos y pesados.

El alcalde morense describe la odisea que tienen que soportar muchos pasajeros: autobús hasta Reus, tren hasta Sant Vicenç de Calders y otro autobús hasta Barcelona. Un recorrido que, según denuncian, hace perder competitividad a una línea esencial para las comarcas del interior de Tarragona.

Preocupación por el despoblamiento y por el futuro de la línea

Desde Falset, Brull advierte que esta situación genera una gran incertidumbre y complica aún más la lucha contra la despoblación. “La gente se tiene que pensar si al final les sale a cuenta vivir en los municipios rurales como los nuestros”, lamenta. También denuncia que los vecinos no pueden perder horas y horas en desplazamientos interminables por culpa de un servicio deficiente.

El alcalde de Falset subraya que hace décadas que los representantes del Priorat, la Terra Alta y la Ribera d’Ebre alertan del poco mantenimiento de una línea que considera clave porque es “la única” que conecta estas comarcas con Barcelona. Por su parte, Àlvarez reconoce que les preocupa haber llegado “a un punto de no retorno” y, a pesar de mostrarse comprensivo con la necesidad de hacer obras, asegura que no se puede entender que se haya llegado a una situación tan límite.

Un servicio alternativo por carretera que consideran insuficiente

Los ayuntamientos también cargan contra el servicio alternativo de transporte por carretera habilitado por Renfe. En Falset, Brull considera que entre semana los autocares permiten absorber la movilidad, pero remarca que los domingos no había ninguna alternativa, hecho que obligó al consistorio a contratar directamente un autobús.

Después de diversas conversaciones con Territorio, se acordó que el Departamento asumiría el coste del servicio. Inicialmente se puso en marcha un vehículo de 55 plazas, posteriormente ampliado a 71, que según el alcalde siempre va lleno. Este bus sale de Falset a las seis de la tarde, pasa por Reus y Tarragona y llega a Barcelona hacia las ocho y media de la noche. Después, recoge pasajeros y vuelve hacia el Priorat. Además, es gratuito, aunque los usuarios se tienen que inscribir previamente en el ayuntamiento.

En Móra la Nova, la situación también es complicada. A causa del deterioro del entorno de la estación, los viajeros tienen que desplazarse hasta la plaza Sant Jordi para coger el transporte alternativo. El consistorio incluso ha tenido que intervenir para limpiar los alrededores de la estación. “Nos da vergüenza tener una estación en el estado en que la tienen y actuamos cuando no nos tocaría actuar”, lamenta Àlvarez.

Los alcaldes reclaman recuperar frecuencias y tiempos dignos

El alcalde de Móra la Nova reclama que, una vez terminen las actuaciones, se recupere el servicio con todas las frecuencias y con tiempos de recorrido dignos. Recuerda que antiguamente había cuatro trenes por la mañana hacia Barcelona y cuatro hacia Saragossa, así como cuatro más de vuelta por la tarde. Ahora, en cambio, denuncia la pérdida de frecuencias y unos tiempos de trayecto que considera impropios del siglo XXI.

Por eso, Àlvarez ya ha anunciado que quiere impulsar un frente institucional con el resto de alcaldes de la Ribera d’Ebre, la Terra Alta y el Priorat. El objetivo es hacer presión conjunta para que se adopten medidas y, sobre todo, para que se explique con claridad cuándo volverán los trenes, cuál es el plazo real de las obras y qué se está haciendo exactamente sobre el terreno.

Adif y Renfe esperan que las obras permitan reanudar el servicio

Desde Adif remarcan que, a pesar de que los trenes de la R15 no circulan con pasajeros, la vía continúa abierta al tráfico ferroviario. De hecho, pasan convoyes de mercancías, pero lo hacen sujetos a limitaciones temporales de velocidad. Esta semana hay diecinueve entre Riba-roja d’Ebre y Reus, que afectan 20,2 kilómetros de los 72 kilómetros totales del tramo, y en muchos puntos obligan a circular a solo 30 km/h.

La crisis se originó a finales de enero y tocó techo a principios de febrero, cuando todo el tramo se tenía que recorrer a 30 km/h. Esta situación llevó a los maquinistas de Renfe a negarse a operar allí con pasajeros, ya que el servicio se consideraba demasiado lento y nada competitivo.

En cuanto a los trabajos en marcha, fuentes de Adif explican que se centran sobre todo en la reparación de taludes y terraplenes en cuatro sectores del tramo afectado. Sobre el calendario, el ente se remite a las declaraciones que el ministro de Transportes, Óscar Puente, hizo en el Senado el pasado 7 de abril, cuando afirmó que en junio se habrán eliminado todas las limitaciones temporales de velocidad derivadas de los daños provocados por el temporal Harry de finales de enero, origen de la actual crisis ferroviaria.