Impulso histórico al turismo activo: La Ruta del Císter estrena una nueva red de áreas de descanso cicloturista

Este proyecto supone un paso decisivo en la apuesta estratégica del territorio para reforzar la movilidad sostenible y la conexión entre patrimonio y naturaleza

25 de febrero de 2026 a las 13:15h

Los Consejos Comarcales del Alt Camp, la Conca de Barberà y el Urgell han puesto en marcha cuatro nuevas áreas de descanso cicloturista para bicicletas eléctricas, dentro del proyecto de creación y consolidación del GR175  La Ruta del Cister como producto turístico natural y sostenible, financiado con fondos Next Generation EU con un coste de las cuatro estaciones de cerca de 375.000 euros. Esta actuación, coordinada y ejecutada por el Consejo Comarcal de la Conca de Barberà, forma parte de una estrategia global de transformación turística, orientada a reforzar el posicionamiento del territorio en turismo activo, sostenible y responsable.

Este proyecto supone un paso decisivo en la apuesta estratégica del territorio para reforzar la movilidad sostenible y la conexión entre patrimonio y naturaleza. Las nuevas áreas de descanso cicloturista para bicicletas eléctricas se han instalado en espacios emblemáticos de la ruta: en el Monasterio de Poblet, en Montblanc, en Vallbona de les Monges y en Santes Creus. Estas estaciones incorporan zona de descanso con mobiliario adaptado a cada espacio, cargadores eléctricos y estaciones de reparación de bicicletas.

Gracias a esta actuación y a los puntos de reparación y carga previamente instalados en todos los municipios de paso del GR175 dentro del proyecto Next Generation, la ruta se convierte en un sendero totalmente conectado para bicicletas eléctricas, ofreciendo a los cicloturistas una experiencia continuada, segura y cómoda a lo largo de todo el recorrido.

Esta infraestructura consolida el GR175  La Ruta del Cister como un producto turístico estructurado y competitivo, especialmente en el segmento del cicloturismo, que registra un crecimiento constante y presenta una elevada capacidad de gasto y de desestacionalización. El GR175 se transforma así de una simple ruta patrimonial a un eje vertebrador territorial, conectando patrimonio cultural, paisaje y municipios, y permitiendo estructurar la comarca como un destino integrado. Los grandes atractivos patrimoniales se convierten en parte de una experiencia activa e inmersiva, que fomenta la estancia, la movilidad entre municipios y el descubrimiento progresivo del territorio.

En el ámbito económico y territorial, la iniciativa contribuye a la dinamización de los municipios, incrementa las oportunidades del sector del alojamiento y la restauración, e impulsa la creación de nuevos servicios vinculados al cicloturismo. También ayuda a distribuir los flujos de visitantes a lo largo de todo el recorrido, generando sinergias entre puntos de interés y reforzando la cohesión comarcal.

Con esta actuación, se reafirma el compromiso del territorio con un modelo de desarrollo turístico equilibrado y sostenible, capaz de generar un impacto económico positivo sin renunciar a la preservación del patrimonio cultural y natural. Las nuevas áreas de descanso cicloturista se convierten en un elemento clave para posicionar la Ruta del Cister como referente en turismo activo en Cataluña y consolidar el GR175 como un producto de futuro con proyección nacional e internacional.