Los centros educativos de Tarragona se manifiestan este 11 de febrero por la huelga educativa. Reivindican mejoras en su profesión como el aumento de salario, la reducción de las ratios y la burocracia y más recursos para conseguir una escuela inclusiva.
Docentes de las escuelas e institutos de Sant Pere i Sant Pau, Campclar y el resto de Tarragona han caminado desde su centro hasta la Imperial Tàrraco. Allí se les ha unido el Sindicat d'Estudiants, Professors de Secundària, la Unió General de Treballadors (UGT), la Unió Sindical de Treballadors i Treballadores de l’Ensenyament de Catalunya (USTEC), la Confederació General del Treball (CGT) y Comisiones Obreras (CCOO).
Después han seguido su marcha alzando las pancartas y banderas hasta los Servicios Territoriales de Educación con los gritos de "Vergüenza" y "Niubó dimisión", haciendo referencia a la consejera de Educación y Formación Profesional, Esther Niubó.
Educación inclusiva
"La sociedad se está poniendo cada vez más compleja y lo vemos en las aulas. Los niños tienen más problemas, no solo de aprendizaje, sino también conductuales y psicológicos. Y nosotros no podemos con todo", Carolina Garcia, maestra de primaria de la Escola de Pràctiques, recalca que para conseguir una escuela inclusiva primero se ha de reforzar la plantilla con maestros especializados para las necesidades de cada alumno.
"En la escuela faltan muchísimos recursos, sobre todo recursos humanos" Anna Samper es docente del Institut Escola Coma-ruga y lleva la cuenta de Instagram @teachingmia. Recuerda que 1 de cada 3 alumnos tiene necesidades especiales como autismo, trastornos de déficits de atención e hiperactividad o dislexia. "Llegas a casa con la sensación de no haber podido hacer tu papel como maestra".
El Sindicato de Estudiantes se ha unido a la concentración porque "la lucha de los 'profes' es importante para todos porque afecta directamente al futuro de las personas", reivindica Víctor, miembro del sindicato.
Escuela de Prácticas
La Escuela de Prácticas es uno de los centros que se han sumado a la manifestación.
"Solo queremos una educación digna para nuestros alumnos", Andrea Pérez, maestra de educación infantil y primaria. Pide también que las familias se involucren en el movimiento para la mejora educativa.
"Parece que todavía queda mucho trabajo por hacer", Jordina trabaja de maestra desde hace casi veinte años y recuerda que no es la primera vez que se tienen que manifestar por estos motivos.