El alcalde de Salou presidió anoche en la Torre Vella el homenaje a la mujer mayor, que, en esta ocasión, ha estado dedicado a Angeleta Salceda García. Un acto que organiza, cada año, el Grupo de Mujeres de Salou, con la colaboración de la Concejalía de Bienestar Social del Ayuntamiento, y que tiene como finalidad reconocer y dar visibilidad a las mujeres mayores del municipio.
Pere Granados estuvo acompañado por la concejala de Bienestar y Servicios Sociales, Estela Baeza, y por la presidenta de la entidad organizadora, Silvia Rovira.
Por su parte, la homenajeada, de 90 años, contó con la compañía de su esposo, Antonio Castro, y de toda su familia, así como de gran parte de las autoridades municipales, amigos, amigas y personas de Salou que la conocen y la aprecian.
En sus discursos, el alcalde felicitó a Angeleta Salceda, en primer lugar, y después al Grupo de Mujeres “por esta gran iniciativa, que tiene lugar año tras año, a excepción de los dos últimos, por las restricciones sanitarias de la pandemia, de rendir un homenaje a la mujer mayor de Salou”.
Asimismo, destacó el papel “esencial de la mujer en la sociedad, para su construcción, muchas veces poco reconocido”. Y mencionó la creación del Casal de la Dona, “un equipamiento que está tomando forma” y que tendrá la función de facilitar “la gran actividad social, lúdica y cultural que desarrolla el Grupo de Mujeres de Salou”.
De Angeleta Salceda, el alcalde destacó su buen estado de salud e hizo algunas referencias al Salou de 1932, año de nacimiento de la homenajeada. Una época de preguerra en la que Salou jugaba un papel estratégico por la importancia de su puerto natural, el más importante de Cataluña. También hizo mención de otros elementos del patrimonio histórico como los nidos de ametralladoras en la Punta del Po-Roig o las baterías de costa, en las montañas de Salou.
Se refirió a la población de la época y a los espacios naturales del municipio, poniendo como ejemplo las dunas, que el Gobierno municipal actual ha protegido y ha puesto en valor. Finalmente, elogió y agradeció, muy especialmente, la contribución de Angeleta a la transformación y crecimiento de Salou.
La concejala Estela Baeza felicitó a la Sra. Salceda y a su familia y dijo que era un honor rendir homenaje a Angeleta como “mujer que ha contribuido a la historia de nuestro pueblo”.
En la presentación, la presidenta del Grupo de Mujeres de Salou, Silvia Rovira, dio las gracias a Angeleta Salceda por haber aceptado el homenaje y puso en valor el objetivo del acto, que es hacer patente “el respeto hacia las mujeres mayores y recordar lo importantes que son, cómo las admiramos y lo bonitas que son por fuera, pero, sobre todo, por dentro”, haciendo referencia a las madres y abuelas, “que nos lo han dado todo, a cambio de nada”.
A continuación, leyó una síntesis de la biografía de la homenajeada salouenca, haciendo un repaso por su trayectoria personal y profesional: "Angeleta Salceda García es una persona de carácter afable y afectuoso. Salouenca, de pura cepa, nació el 19 de octubre de 1932 en la céntrica calle Barcelona, concretamente donde estaba la barbería Roca. Su madre, Francisca García Devesa, también era nacida en Salou. Y su padre se llamaba Ángel, por eso, a ella le pusieron Angeleta. El padre de nuestra protagonista se dedicaba a la construcción de obras, junto con Salvador Ginovart, con quien fundó una compañía. Ambos socios hicieron la ampliación de la iglesia de Santa Maria del Mar".
"Angeleta tiene muchas anécdotas vividas en Salou, pero, sobre todo, hay una que le dejó una huella imborrable: La Guerra. Ella tenía solo 6 años, pero todavía se acuerda, como si fuera ahora".
"Una de las vivencias más bonitas que tiene está relacionada con el conocimiento de su marido, Antonio Castro. Cuando él hacía el servicio militar en la Guardia Civil y lo destinaron a Salou, se conocieron y se enamoraron. Fue en el baile que hacían por Navidad en la calle Valencia. Ella, entonces, tenía 23 años y él, 21. Los casó mossèn Ramon Muntanyola, el que fue el segundo casamiento del capellán, en Salou".
"Cuando era soltera, nuestra protagonista trabajaba en una mercería que vendía de todo, porque entonces en Salou había pocas tiendas. Y recuerda que iba a Reus con el carrilet a buscar las revistas y los periódicos para vender, cada día".
"Ya, casada, continuó con la mercería, pero en un local diferente: Mercería Marbella, se llamaba. En su casa también tenían el Bar Casvia y la fábrica de gaseosas Espumosos Salceda".
"Los domingos Angeleta disfrutaba paseando por el Paseo Jaume I. Compraba algo de pasta y iba con su grupo de amigos a pasear hasta el Llatzaret. En el pinar de la playa Larga hacían una paella, donde se encontraba toda la gente joven y iban acompañados de la tía Dolores, que vigilaba que todo fuera bien. La playa Larga les gustaba mucho porque se lanzaban desde arriba de la duna, que entonces era grandiosa".
A continuación, Laia Díaz Ródenas leyó un poema dedicado a Angeleta, con referencias a la familia, la guerra, la mercería, el baile y Antonio, su esposo, de la autora Esther Pascual.
El punto final del acto lo puso la Coral Eixàrcia, dirigida por Piotr Issel, que interpretó la habanera “La bella Lola” y “La Gavina”, de Marina Rossell, entre otras.