El enfrentamiento entre el Ayuntamiento de Tarragona y la Cámara de Comercio de Tarragona ha estallado con fuerza a raíz de la polémica sobre la apertura de los comercios en domingo coincidiendo con la llegada de cruceros. El gobierno municipal ha respondido con dureza a las críticas de la presidenta de la Cámara, Laura Roigé, y ha calificado sus declaraciones de “desafortunadas” y “institucionalmente poco respetuosas”.
En un comunicado contundente, el consistorio lamenta el tono utilizado por Roigé contra el alcalde Rubén Viñuales, especialmente cuando Ayuntamiento y Cámara colaboran en proyectos como los Bonos Comercio o la feria de empleo. “No se entiende este ataque cuando ha habido cooperación efectiva para dinamizar el comercio de proximidad”, señala el gobierno local.
Sin estudio, no hay municipio turístico
El Ayuntamiento rechaza frontalmente la demanda de la Cámara para que Tarragona sea declarada municipio turístico —una condición que permitiría la apertura generalizada de los grandes establecimientos en domingo— si no va acompañada de un estudio de viabilidad independiente. Según el consistorio, solo con datos objetivos se puede valorar un cambio de este alcance en una ciudad que, con la normativa actual, ya permite abrir todos los domingos a los comercios de hasta 400 metros cuadrados.
En este sentido, el gobierno municipal considera “preocupante” lo que define como un desconocimiento de la normativa por parte de la presidenta de la Cámara y alerta de que la declaración de municipio turístico beneficiaría principalmente a las grandes superficies, sin una repercusión clara en el pequeño comercio ni en el emprendimiento local.
Los cruceros, en el centro del debate
La Cámara defiende su posición con datos: este año se esperan 18 cruceros en domingo y 5 en días festivos, con más de 30.000 pasajeros, y calcula una pérdida potencial de casi 343.000 euros anuales para el comercio local cuando las tiendas están cerradas.
Pero el Ayuntamiento relativiza estas cifras y recuerda que una parte importante de los cruceristas hacen excursiones organizadas y que solo una fracción acaba comprando en el centro, sobre todo en la Parte Alta, donde muchos establecimientos ya abren habitualmente
Además, el consistorio subraya que Tarragona registra cerca de dos millones de pernoctaciones anuales, cada vez más desestacionalizadas, y que en periodos como Semana Santa, el verano o Navidad la actividad comercial es elevada sin necesidad de ampliar horarios de manera generalizada
Crítica al “modelo de escaparate”
El gobierno municipal va más allá y acusa a la Cámara de defender un “modelo de turismo de escaparate”, con poco impacto real sobre el tejido comercial de la ciudad y sin tener en cuenta ni el pequeño y mediano comercio ni el descanso de los trabajadores. “No se puede plantear este debate ignorando a los sindicatos, comerciantes de barrio y la realidad laboral”, advierte el comunicado.
Finalmente, el Ayuntamiento insta a la Cámara de Comercio a “reconducir el debate” y a poner su conocimiento al servicio de iniciativas que refuercen el comercio de proximidad y el emprendimiento, en lugar de impulsar un cambio de modelo que, según el consistorio, no es prioritario ni justificable en estos momentos.
