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El debate sobre el futuro del antiguo Banco de España de Tarragona suma un nuevo capítulo. El gobierno municipal ha salido al paso de las declaraciones de ERC Tarragona sobre la posibilidad de convertir el edificio en un Parador y defiende que la propuesta es técnicamente y jurídicamente viable.
El consejero de Territorio, Nacho García Latorre, ha cuestionado los argumentos de los republicanos y asegura que algunas de las afirmaciones hechas sobre el proyecto “no se ajustan a la realidad técnica ni administrativa”.
Uno de los puntos de discrepancia es precisamente la viabilidad de transformar el inmueble en un establecimiento de la red de Paradores. García Latorre remarca que la propuesta presentada parte del trabajo de un arquitecto con experiencia en el desarrollo de más de un centenar de estos equipamientos en todo el Estado.
En cambio, critica que ERC considere inviable la opción sin haber presentado, según el gobierno, ningún informe o estudio técnico que lo acredite.
El gobierno cuestiona la alternativa de la Casa de la Festa
Los republicanos han defendido que el edificio podría destinarse a acoger la Casa de la Festa y los elementos del Seguici Popular. Una propuesta que el consejero también pone en duda, ya que considera que ERC no ha concretado qué análisis técnico o funcional avalaría la posibilidad de albergar todos estos elementos.
García Latorre ha elevado el tono contra la formación republicana y ha afirmado que la propuesta “parece más un capricho de un candidato que ya está en campaña electoral que no un proyecto de ciudad”.
Desde el gobierno municipal también niegan que la transformación del Banco de España en un Parador obligue a esperar la aprobación del futuro POUM o requiera modificar la calificación urbanística del inmueble.
Según García Latorre, los técnicos municipales que trabajan en el nuevo planeamiento y la Secretaría General del Ayuntamiento han indicado que no es necesaria ninguna modificación urbanística.
Una mutación demanial para hacer posible el proyecto
La fórmula planteada por el consistorio pasaría por una mutación demanial, un procedimiento previsto por la normativa que permitiría modificar el uso o la destinación del bien público sin tener que recurrir a una recalificación urbanística. Este es uno de los argumentos con los que el gobierno rechaza que el proyecto esté condicionado al nuevo planeamiento de Tarragona.
García Latorre también ha reprochado a ERC que reivindique ahora actuaciones sobre el Banco de España que, según afirma, no impulsó durante los cuatro años en que formó parte del gobierno municipal.
El conseller considera contradictorio que la formación reclame ahora con urgencia la implantación de la Casa de la Fiesta en el edificio cuando esta propuesta no se materializó mientras disponía de responsabilidades de gobierno.
“Una oportunidad estratégica para la ciudad”
El ejecutivo municipal insiste en que cualquier decisión sobre el futuro del inmueble debe estar basada en el rigor técnico, la viabilidad jurídica y el interés general.
En este sentido, García Latorre defiende que Tarragona no debería descartar la opción de conseguir un Parador. “Transformar el Banco de España en un parador es una oportunidad estratégica para la ciudad porque en realidad es eso: un proyecto de Ciudad”, asegura.
El gobierno sostiene que esta operación permitiría recuperar un edificio emblemático que hace más de dos décadas que está cerrado y darle un nuevo uso vinculado al turismo.
Según el ejecutivo, la llegada de un Parador podría contribuir también a reforzar el posicionamiento de Tarragona como destino patrimonial, cultural y gastronómica, mientras continúa abierto el debate político sobre cuál debe ser definitivamente el futuro del antiguo Banco de España.