El exalcalde de Altafulla y exdiputado en el Congreso, Fèlix Alonso Cantorné, ha emitido un comunicado en el que defiende su actuación al frente del Ayuntamiento de Altafulla entre los años 2011 y 2019 ante la investigación que está llevando a cabo el Tribunal Supremo sobre la adjudicación de contratos públicos durante aquel período.
Alonso asegura que no ha sido formalmente investigado hasta hace pocos días y que no ha tenido acceso a las actuaciones judiciales ni posibilidad de ejercer su derecho de defensa hasta ahora. Según explica, fue el 27 de mayo de 2026 cuando su abogado, Àlex Solà Paños, recibió el traslado de la causa.
El exalcalde denuncia que esta comunicación llega un mes después de que el Tribunal Supremo hiciera pública, el pasado 24 de abril, una nota de prensa informando de la apertura de la causa. Por este motivo, afirma haber denunciado una situación “de indefensión” y “de exposición a un juicio público” derivada de la manera de actuar del tribunal. También ha anunciado la recusación del magistrado Vicente Magro, instructor del caso y exsenador del Partido Popular.
En el comunicado, Alonso contextualiza las contrataciones investigadas en una etapa marcada por el crecimiento urbanístico y turístico de Altafulla, así como por las limitaciones de personal derivadas de las políticas de austeridad impulsadas por el Ministerio de Hacienda de Cristóbal Montoro. Según expone, el Ayuntamiento tuvo que recurrir a servicios externos de asesoramiento jurídico especializado porque en algunos períodos ni siquiera disponía de jurista en plantilla.
El exalcalde defiende que todos los contratos se tramitaron “con el convencimiento de que cumplían los procedimientos legalmente establecidos” y remarca que los servicios contratados respondían a necesidades reales del consistorio y se prestaron efectivamente. También subraya que “en ningún caso existe ningún indicio de enriquecimiento personal por parte de nadie”.
Alonso también carga contra el actual alcalde de Altafulla, Jordi Molinera (ERC), a quien acusa de haber hecho “graves acusaciones” públicas contra su persona. Recuerda que Molinera formó parte del gobierno municipal entre 2011 y 2016 como primer teniente de alcalde y concejal de Urbanismo y Hacienda, y sostiene que, por tanto, tenía conocimiento de las contrataciones cuestionadas.
Según Alonso, las declaraciones del actual alcalde responden a una “motivación partidista” en un contexto de tensión política y disputa electoral. “Los vecinos y vecinas de Altafulla saben que siempre me he dedicado con esmero a trabajar para hacer de nuestro municipio un lugar donde todo el mundo viviera mejor”, afirma.
Finalmente, Fèlix Alonso reitera su predisposición a declarar voluntariamente ante el Tribunal Supremo “lo antes posible” para defender su “honestidad” y demostrar que actuó “respetando la legalidad y velando por el bien común y el interés general de los vecinos y vecinas de la ciudad”.