Escándalo en Fitness Park Tarragona: expulsan permanente y por sorpresa a un socio que no tenía toalla

El joven pidió una hoja de reclamaciones y tuvo que realizar una fotografía porque solamente había una copia

18 de julio de 2026 a las 18:27h

El pasado 11 de julio, después de meses de retraso, la cadena de gimnasios Fitness Park abrió las puertas en la calle Prat de la Riba del centro de Tarragona. Las instalaciones de cerca de 1.000 metros cuadrados y la maquinaria de tecnología avanzada rápidamente la han convertido en uno de los gimnasios de referencia del territorio por la calidad precio, pero algunos de sus clientes han cancelado su vinculación por diversos motivos que parece que en estos momentos aún no tendrían solución. 

Tal como han informado diversos miembros y exmiembros que han formado parte del gimnasio desde que abrieron en el complejo Family Park, en cuanto a la calidad-precio es sin ningún tipo de duda una de las mejores opciones. Aun así, las múltiples ofertas online donde puedes apuntarte sin pagar matrícula y con una cuota mensual de menos de 30 euros la han convertido en una auténtica olla a presión. Pocas semanas después de la apertura del primer local, muchos clientes aseguraron que era prácticamente imposible realizar un entrenamiento con libertad por la cantidad de gente que había en la sala, en especial durante las tardes. Con el paso de los meses la situación parece que no ha mejorado y muchos han optado por probar suerte en los dos locales de Reus a la espera de la apertura del último en el centro de Tarragona. 

Una toalla inició toda la problemática que ha acabado con la expulsión por sorpresa

Aun así, hace escasos días, uno de los clientes fue expulsado de las instalaciones de Prat de la Riba porque no llevaba la toalla reglamentaria para mantener las condiciones de higiene en el gimnasio. Los trabajadores del centro le dieron la opción de comprar una en recepción o tendría que marcharse y volver más tarde con una. El joven aceptó marcharse y recogió el material, pero antes de abandonar el centro pidió a los trabajadores que aplicaran esta norma a todos los socios, ya que durante los últimos meses muchos aseguran que a partir del anochecer muchos socios realizan sus entrenamientos sin ningún tipo de toalla y cuidado por el material de las salas con total impunidad.

En estos momentos, tanto la trabajadora que expulsó al joven como este mismo empezaron a discutir, explicando la primera que "nadie tiene que decirle cómo tiene que trabajar". Seguidamente, el deportista pidió una hoja de reclamación en el establecimiento, donde aseguró que sufrió una "falta de educación en la atención al cliente por parte de la responsable del establecimiento, una vez notificada una infracción por parte propia (no tener toalla). Después de la notificación y el intento de pedir igualdad de trato con todos los usuarios por motivos similares, esta persona se ha limitado a mantener una actitud irrespetuosa, totalitaria y arrogante en todo momento". Por otro lado, en el mismo escrito asegura que el trato al público y el respeto del resto de trabajadores es "excelente en todo momento". 

En este instante llegó la primera sorpresa, ya que desde el establecimiento le dijeron que solamente disponían de esta copia de la hoja de reclamaciones, pidiéndole que "hiciera una foto" para tener comprobante del escrito, incumpliendo la normativa que establece que se deben disponer de tres ejemplares autocopiativos: uno para el cliente, otro para el establecimiento y un tercero para el organismo de Consumo.

Después de finalizar su entrenamiento no pudo salir porque lo habían expulsado

La parte más incomprensible llegó un día después, cuando el joven volvió al gimnasio con su toalla y realizó el entrenamiento sin contratiempos. Aun así, al intentar salir del establecimiento no detectaba su usuario y después de comprobar el correo electrónico descubrió un mensaje donde Fitness Park Tarragona le comunicaba la "resolución inmediata de su condición de abonado por incumplir el reglamento interno del club y las normas básicas de respeto y convivencia". Tal como recoge la notificación, el primer motivo es "el incumplimiento de la obligación a utilizar toalla durante el entrenamiento" y más tarde consideran que la respuesta del joven fue "una falta de respeto que consideramos totalmente inapropiada". 

Después de conseguir salir de las instalaciones de Prat de la Riba con ayuda de los trabajadores, ya que tenía bloqueada su cuenta, el joven intentó buscar una solución. Según las indicaciones de los empleados, la única forma de conseguir una readmisión era enviar un correo electrónico con unas disculpas formales dirigidas a la empleada, al cual todavía no ha tenido ningún tipo de respuesta. Aun así, el afectado ha expresado a La Ciutat que "si hubiera cometido alguna falta de respeto a la trabajadora habría sido expulsado de forma inmediata y no al día siguiente cuando volví a ver durante el entrenamiento a la responsable justo antes de recibir el correo".

De esta forma, la expulsión en el nuevo centro ubicado en el corazón de Tarragona ha creado cierta polémica en el gimnasio, ya que muchos aseguran que como mínimo habría que haber dado tres avisos por la infracción de la toalla. Además, los socios consultados aseguran que muchos otros realizan sus entrenamientos sin toalla y sin respetar las pesas ni el material, por lo que la decisión de Fitness Park Tarragona ha quedado en duda entre sus propios abonados. 

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Ismael Lobo García
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