El Grupo Municipal de ERC en el Ayuntamiento de Tarragona rechaza el proyecto de los macroparques solares Tamarit I, Tamarit II y Tamarit III, que se quieren proyectar en el entorno del torrente de la Móra y Mas Cosidor. Los tres proyectos ocuparían una superficie total de más de 13,5 hectáreas con cerca de 7.000 placas solares en un espacio de gran valor ambiental y paisajístico de la Anella Verda.
De esta manera, los republicanos se posicionan en contra del proyecto y, al mismo tiempo, expresan su apoyo a las alegaciones presentadas por la Asociación Medioambiental La Sínia, que ha advertido del impacto ambiental de la propuesta. “Defendemos la necesidad de avanzar hacia un modelo energético basado en las energías renovables, pero este proceso no se puede hacer de espaldas al territorio. Priorizamos estas plantaciones en suelo industrial y en suelo urbano”, ha explicado el alcaldable de ERC, Xavi Puig.
Puig ha remarcado también la importancia de preservar la Anella Verda como patrimonio natural de la ciudad: “Es un espacio fundamental para Tarragona que garantiza biodiversidad, equilibrio ecológico y calidad de vida. El entorno del torrente de la Móra y Mas Cosidor tiene un alto valor ambiental, social y paisajístico que no se puede menospreciar”.
Los republicanos insisten en que “renovables sí, pero así no” y recuerdan que Tarragona tiene todavía muchas oportunidades infrautilizadas para desplegar energía fotovoltaica sin afectar espacios naturales. “Hay muchos tejados de edificios municipales y naves industriales, solares vacíos o aparcamientos donde se pueden instalar placas solares antes de ocupar zonas de valor ambiental”, ha señalado Puig, criticando la falta de ambición de Viñuales en materia de transición energética.
Por este motivo, ERC reclama al gobierno del PSC que escuche a las entidades ecologistas del territorio y que trabaje por una planificación energética coherente con la protección de los espacios naturales. Los republicanos recuerdan, además, que se trata también de una cuestión de voluntad política, y ponen como ejemplo que en el anterior mandato ya se recibió una propuesta similar que fue rechazada.
Finalmente, el grupo municipal alerta de que este proyecto se plantea en un momento en que Tarragona todavía no dispone de un nuevo POUM. “Consideramos irresponsable hipotecar el futuro de estos espacios sin haber definido previamente qué modelo de ciudad, de protección ambiental y de usos queremos”, ha concluido Puig.