ERC denuncia en el Parlament la "servidumbre energética" del proyecto MAT Escatrón–la Secuita–els Aubals con 14.421 alegaciones

Esquerra reclama que el Govern escuche el territorio y revise el proyecto tal como está planteado

12 de marzo de 2026 a las 08:56h

Las 14.421 alegaciones presentadas en solo 30 días contra el proyecto de línea de Muy Alta Tensión Escatrón–els Aubals–la Secuita evidencian una respuesta territorial sin precedentes. Para Esquerra Republicana, esta movilización es un mensaje claro: el territorio quiere ser escuchado y quiere participar en las decisiones que afectan su futuro.

En la sesión de control de este miércoles en el Parlamento de Cataluña, Montse Bergés ha interpelado a la consejera de Territorio sobre el proyecto de línea de Muy Alta Tensión (MAT) Escatrón–els Aubals–la Secuita, que acumula 14.421 alegaciones en solo 30 días, con un grueso significativo proveniente de la comarca del Priorat y del Baix Camp. Bergés ha calificado estas alegaciones como "un grito del territorio", con el apoyo de los consejos comarcales del Priorat, Baix Camp y Terra Alta, más de una veintena de ayuntamientos y el sector agrario y vitivinícola con entidades relevantes como DO Priorat o Unió de Pagesos, entre otros. La infraestructura, de casi 200 km y con torres de hasta 75 metros, afecta a una treintena de municipios y entra en contradicción con las candidaturas del Priorat al Premio de Paisaje del Consejo de Europa y la UNESCO.

La diputada ha denunciado la "servidumbre energética" que sufre el Camp de Tarragona: "Las infraestructuras pasan por el territorio, los impactos se quedan, pero las decisiones y beneficios se van lejos". Ha criticado que, mientras se proyectan grandes líneas eléctricas, municipios del Priorat acumulan microcortes eléctricos (72 horas en total desde inicios de este año), sin garantías de soberanía energética ni cumplimiento de la Ley de Cambio Climático.

Desde ERC defendemos con firmeza la transición energética y la electrificación del país. Cataluña necesita avanzar hacia un modelo energético más limpio y sostenible. Pero esta transformación no se puede construir reproduciendo desequilibrios territoriales ni convirtiendo determinadas comarcas en zonas de sacrificio energético.

El Camp de Tarragona, el Priorat y las Tierras del Ebro ya concentran una parte muy significativa de las infraestructuras energéticas del país. Continuar proyectando nuevas líneas de muy alta tensión sin una planificación territorial equilibrada ni un retorno claro para los municipios afectados solo consolida una dinámica de servidumbre energética que el territorio ya no está dispuesto a aceptar.

Por eso ERC reclama que el Gobierno escuche al territorio y revise el proyecto tal como está planteado. La transición energética debe ser un proyecto compartido de país y solo será viable si se construye con el territorio, con planificación y con criterios de justicia territorial.

Cataluña necesita energía, pero también necesita territorios vivos. Y la transición energética no puede avanzar a costa de los territorios que sostienen el país.