El grupo municipal de ERC en el Ayuntamiento de Tarragona ha alertado de los retrasos que, según denuncia, rodean la tramitación del nuevo Plan de Ordenación Urbanística Municipal (POUM). Los republicanos aseguran que mantienen la voluntad de llegar a acuerdos con el gobierno del PSC, pero advierten que el POUM es una herramienta demasiado importante para quedar encallada.
El alcaldable de ERC, Xavi Puig, ha recordado que el nuevo planeamiento se impulsó durante el mandato republicano después de la anulación del POUM de 2013. Según Puig, el gobierno de entonces aprobó las normas urbanísticas provisionales para garantizar seguridad jurídica, sacó adelante el Avance del POUM e impulsó un proceso participativo amplio. “Dejamos un POUM encarrilado, con una base técnica sólida y avalado por la ciudadanía”, ha defendido Puig.
Meses sin reuniones con el gobierno
ERC lamenta que, después de aquel trabajo previo, el gobierno de Rubén Viñuales no esté manteniendo el ritmo que requiere un documento clave para definir el futuro urbanístico de Tarragona durante las próximas décadas.
Los republicanos aseguran que hace meses que no tienen ninguna reunión con el gobierno socialista para conocer el estado de los trabajos ni las posibles modificaciones que se estén planteando. “Del POUM nos preocupa el tiempo”, ha afirmado Puig, que ha advertido que Tarragona no puede volver a caer en tramitaciones largas y jurídicamente frágiles.
ERC recuerda que el POUM de 2013 necesitó catorce años de tramitación y acabó anulado por los tribunales. Por eso, el grupo insiste en que hay que actuar con rigor, celeridad y voluntad de consenso.
Más recursos para Urbanismo
Una de las demandas de los republicanos es reforzar el área de Urbanismo con más recursos y personal. Consideran que los equipos técnicos municipales tienen capacidad, pero necesitan más medios para poder combinar la gestión urbanística del día a día con la redacción del nuevo planeamiento.
“Las prioridades políticas se tienen que traducir en más recursos”, señalan desde ERC, que alertan del riesgo de que el área entre en una situación de parálisis si no se refuerza adecuadamente.
Vivienda, Anillo Verde y Mas d’en Sorder
ERC defiende que el nuevo POUM tiene que incorporar los retos actuales de la ciudad, desde la crisis de la vivienda hasta la sostenibilidad, la cohesión urbana, la movilidad y la protección de los espacios naturales.
Los republicanos también reiteran su preocupación por cuestiones como la preservación de Mas d’en Sorder y la protección del Anillo Verde, dos elementos que consideran centrales en el modelo de ciudad que defienden.
En este sentido, recuerdan que el Avance del POUM fue aprobado por el pleno municipal en 2022 con mayoría absoluta y que debe ser la base del nuevo planeamiento. ERC avisa que, si el gobierno quiere modificar sustancialmente aquel planteamiento, habría que abrir un nuevo proceso participativo y aprobar un nuevo Avance.
ERC se ofrece para llegar a un acuerdo amplio
A pesar de las críticas, ERC insiste en que mantiene la mano tendida al gobierno municipal para sacar adelante un buen POUM. Puig defiende que el planeamiento urbanístico necesita mayorías amplias, seguridad jurídica y capacidad de trabajo conjunto.
“Si el gobierno necesita ERC para sacar adelante un buen POUM, nos encontrará”, ha asegurado. Los republicanos consideran que Tarragona no se puede permitir perder más tiempo en una herramienta imprescindible para impulsar políticas de vivienda, desarrollo económico y protección del territorio.
ERC concluye que ahora hace falta liderazgo político, coordinación y voluntad de acuerdo para que la ciudad disponga cuanto antes mejor del planeamiento urbanístico que necesita.
