La Guardia Urbana de Reus ha incorporado un velocímetro específico para el control de patinetes eléctricos dentro de su estrategia de seguridad vial. El objetivo es reforzar la vigilancia sobre los vehículos de movilidad personal (VMP) y garantizar la convivencia segura entre todos los usuarios de la vía pública.
Según la normativa vigente, los patinetes eléctricos no pueden superar los 25 km/h. Si un vehículo excede este límite porque ha sido manipulado, se considera una irregularidad administrativa sancionable. En los casos en que el patinete dispone de asiento y supera esta velocidad, el vehículo pasa a ser considerado un ciclomotor, lo que obliga al conductor a disponer del permiso correspondiente.
Un patinete detectado a 65 km/h
La semana pasada, del 18 al 24 de mayo, la Guardia Urbana llevó a cabo una campaña específica de controles coordinada con el Servei Català de Trànsit. Durante esta operación se identificaron y retiraron 15 patinetes que superaban el límite legal de velocidad.
Uno de los casos más destacados fue el de un patinete que circulaba a 65 km/h.
La manipulación de la velocidad se puede denunciar en aplicación del artículo 22.b-2 del Reglamento General de Vehículos por “no cumplir el vehículo de movilidad personal los requisitos técnicos regulados en el anexo XXI y que afectan gravemente a la seguridad vial”.
La sanción prevista es de 500 euros, reducibles a 250 euros por pago anticipado. Además, el vehículo puede ser inmovilizado y trasladado al depósito municipal.
Posibles delitos contra la seguridad vial
Cuando el patinete lleva asiento y supera los 25 km/h, se considera legalmente un ciclomotor. En este caso, el conductor necesita un permiso de conducción AM o B. Si no lo tiene, se le puede imputar un delito contra la seguridad vial por conducir sin carnet.
Más controles y nuevas obligaciones
La concejala de Seguridad Ciudadana y Convivencia, Dolors Vázquez, ha remarcado que “los patinetes eléctricos son un buen medio de transporte sostenible, pero hay que tener en cuenta que se trata de un vehículo y que se debe conducir con responsabilidad y de forma segura respetando las normas de circulación. La tarea de la Guardia Urbana es garantizar la seguridad de todos los usuarios de la vía”.
Aparte de los controles policiales, la estrategia municipal incluye formación teórica y práctica en los centros educativos y en el Parque Infantil de Tráfico, así como campañas pedagógicas de concienciación.
La nueva normativa estatal también incorpora nuevas obligaciones:
- Seguro de responsabilidad civil obligatorio para los patinetes.
- Inscripción en el Registro de Vehículos Personales Ligeros de la DGT.
- Certificado de fábrica que acredite que el vehículo no ha sido manipulado.
Los patinetes adquiridos antes de 2024 podrán circular sin este certificado hasta el 1 de enero de 2027.
Más de 450 denuncias en 2025
La Guardia Urbana mantiene controles preventivos durante todo el año. En 2025 se levantaron 452 actas por infracciones relacionadas con patinetes y bicicletas, un 2,49% más que el año anterior.
Las infracciones más habituales son:
- Circular por las aceras o espacios peatonales.
- Conducción negligente.
- Circular con más personas de las permitidas en el vehículo.
Formación y consejos de seguridad
La Guardia Urbana también impulsa sesiones formativas dirigidas a alumnos de 1º y 4º de ESO. El curso pasado participaron 870 alumnos de 1º de ESO y 550 de 4º.
Entre los principales consejos de seguridad, el cuerpo policial recuerda:
- No circular por las aceras.
- Respetar la señalización.
- No utilizar auriculares.
- Circular una sola persona por patinete.
- No conducir bajo los efectos del alcohol.
- Utilizar casco.
- Aparcar solo en los espacios habilitados.
Desde el consistorio recuerdan que el conductor es el responsable de cualquier incidente, o los padres en caso de que el menor sea quien circula con el vehículo.
